El flamante Papa León XIV juega Wordle por internet

La elección del nuevo pontífice, León XIV, ha generado un revuelo mediático global, pero un detalle inusual ha captado la atención: su afición por los juegos de palabras en línea. Este pasatiempo, revelado por su hermano, ofrece una perspectiva humana y cercana del líder religioso, contrastando con la solemnidad habitual asociada al Vaticano.

Según la investigación publicada por El Comercio, el recién nombrado Papa, cuyo nombre secular es Robert Prevost, disfruta de juegos como “Wordle” y “Words With Friends” para relajarse y desconectar de sus responsabilidades.

La información surgió de una entrevista que NBC Chicago realizó a John Prevost, hermano del Papa León XIV, justo después del anuncio oficial de su elección. En la conversación, John relató que, antes del cónclave –el periodo de aislamiento y votación de los cardenales–, compartió momentos de esparcimiento virtual con su hermano, incluyendo partidas de los mencionados juegos de palabras.

El juego “Wordle”, conocido por su sencillez y desafío diario, consiste en adivinar una palabra oculta, brindando a los jugadores la oportunidad de competir amistosamente y comparar resultados. Esta característica, al parecer, motivaba la competencia fraternal entre Robert y John Prevost.

“Words With Friends”, por su parte, es un juego que recuerda al clásico Scrabble, donde los jugadores forman palabras utilizando letras con valores diferentes, buscando obtener la mayor puntuación posible. Ambos juegos, de naturaleza intelectual y lúdica, sugieren un interés por el lenguaje y la estrategia en el nuevo Papa.

La revelación de esta afición ha despertado la curiosidad y el interés de muchos, presentando una faceta más accesible y humana de León XIV. Resulta interesante cómo el líder de la Iglesia Católica encuentra momentos de distracción en actividades tan cotidianas como los juegos en línea, conectando con una realidad compartida por millones de personas en todo el mundo.

Este detalle biográfico podría ser interpretado como una señal de apertura y modernidad por parte del nuevo Papa, mostrando una imagen más cercana a los fieles y alejándose de la rigidez tradicionalmente asociada a la figura papal. Habrá que esperar para ver si esta faceta personal influye en su pontificado y en su relación con la comunidad católica global.