Licencia denegada.
De acuerdo con el reportaje de El País, la decisión municipal ha generado un cambio de planes drástico para el club, obligándolo a buscar alternativas.
El Estadi Olímpic de Montjuïc se perfila como la solución más viable, aunque esto implicará adelantar el horario del partido a las 18:30 para evitar la coincidencia con el Piromusical programado para las 22:00 en el mismo recinto municipal. La teniente de alcalde, Laia Bonet, ha subrayado la prioridad de la seguridad de los aficionados, asegurando que la licencia de primera ocupación se otorgará tan pronto como existan garantías plenas en este aspecto. El club había solicitado a LaLiga jugar los primeros cuatro partidos como visitante para poder inaugurar el Camp Nou en la quinta jornada. A pesar de la presentación del certificado final de obra, el Ayuntamiento insiste en que persisten deficiencias de seguridad que deben ser subsanadas antes de autorizar la reapertura, aun con aforo parcial. Estas deficiencias incluyen, según fuentes municipales, problemas menores de diversa índole, además de las señaladas cuestiones de seguridad.
El martes por la mañana, el FC Barcelona organizó una visita guiada para los medios en el Spotify Camp Nou, con el objetivo de mostrar los avances de las obras. Elena Fort, vicepresidenta y máxima responsable del Espai Barça, expresó su optimismo respecto a la posibilidad de competir en su nueva casa este mismo fin de semana. Fort declaró que toda la documentación necesaria había sido entregada al Ayuntamiento y esperaba que la licencia de primera ocupación se emitiera ese mismo día. Fort enfatizó la colaboración constante con el Ayuntamiento, señalando que las licencias pueden otorgarse condicionadas a la finalización de ciertos detalles. Sin embargo, horas después, el Ayuntamiento de Barcelona emitió su explicación, manteniendo una postura contraria.
La reunión técnica celebrada en el Consistorio barcelonés sirvió para evaluar los avances de las obras y tomar una decisión definitiva sobre la concesión de la licencia de apertura. Tras el análisis, los técnicos concluyeron que era necesario esperar. El jefe de Bomberos, Sebastià Massaguer, detalló las deficiencias detectadas en los recorridos de evacuación, que afectan tanto al público como a los servicios de emergencia. Estas deficiencias incluyen la presencia de vallas y obstáculos, barandillas que no cumplen con el protocolo, señalización deficiente y escaleras inacabadas. Estos problemas, aunque subsanables, requieren una verificación exhaustiva antes de que se pueda garantizar la seguridad de los asistentes. Los responsables municipales reconocieron la complejidad de la obra, destacando que es la de mayor envergadura en la ciudad. Las pruebas de sonido se realizaron con normalidad.




