«El estadio no cuenta con certificación de Defensa Civil ni del IPD»

El regidor del Concejo Provincial de Huánuco, ingeniero Raúl Cajahuanca Torres, aseveró que el estadio Heraclio Tapia León no cuenta con la certificación y autorización oficial que debió ser expedida por la subgerencia de Riesgos y Desastres de la Municipalidad Provincial de Huánuco y debió efectuarse apenas se puso en funcionamiento la referida infraestructura deportiva, para lo cual debería haberse contratado a un equipo de profesionales especializados y acreditados por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción de Riesgo de Desastres (Cenepred).
Este documento de carácter obligatorio rige a partir de la promulgación de la Ley N° 30230 “Ley que establece Medidas Tributarias, Simplificación de procedimientos y permisos para la Promoción y Dinamización de la Inversión en el Perú” del 12 de julio de 2014, que incorporó las Inspecciones Técnicas de Seguridad en Defensa Civil-ITSDC y al Certificado de Seguridad en Defensa Civil para las edificaciones en general.
Raúl Cajahuanca manifestó que la subgerencia de Riesgos y Desastres solicitó a la Gerencia de Desarrollo Local de la Municipalidad Provincial de Huánuco se efectúe la Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) que le permitiría tener el Certificado de Seguridad en Edificaciones, pero ello no se cumplió, lo podría haber evitado el colapso de parte del techo. Expresó que para tranquilidad de las autoridades y la población, la situación lamentable del techo de la tribuna occidente ocurrió cuando no se efectuaban espectáculos deportivos con presencia de público y deportistas, de lo contrario todos estaríamos lamentando una desgracia para el pueblo de Huánuco.

Tampoco tiene
certificación del IPD
El regidor también informó que el estadio no cuenta con la certificación que debe otorgar el Instituto Peruano del Deporte sobre la seguridad de la infraestructura, lo que debe obtenerse a partir de una inspección y certificación que tampoco se ha cumplido. La responsabilidad es evidente, la tiene la gestión anterior por avalar que la empresa responsable efectúe la construcción sin guardar los requisitos de seguridad correspondiente, que incluyó la falta de una adecuada supervisión y fiscalización. Pero también le corresponde cierta responsabilidad a la actual gestión, por no haber tenido el celo de efectuar las inspecciones que hubiesen detectado los problemas de construcción.