El engaño de las butacas

Se confirmó lo que ya se sabía. Una perla más del “dúo dinámico” Giles-Zevallos. No es un secreto que Giles, como todo buen pupilo, aprendió el “arte de la uña” en el sector público de su maestro Zevallos. Y obviamente, una de las primeras lecciones fue que mientras menos documentos firmes, menos serán las posibilidades de hallar indicios de culpabilidad en tu contra.
En el caso de las butacas instaladas en el estadio Heraclio Tapia León, no es la excepción. Ocho de sus funcionarios de confianza se han visto involucrados en los informes de auditoría realizados por el Órgano de Control Institucional. Godofredo Domínguez Meza, José Aníbal Rojas Barrera, Irene Carmen Rojas Meza, Alejo Ponciano Espíritu, Celso Nazario Cajas Esteban, Marco Argandoña Mendoza, José Antonio Kohama Higa y Alejo Ponciano Espíritu, todos ellos exfuncionarios de confianza de Giles, que han sido hallados responsables por los delitos de negociación incompatible, colusión y colusión agravada. Como verán, ni Giles ni Zevallos fueron involucrados directamente porque ellos nunca firmaron nada que los pueda comprometer.
Ante estos dos informes de auditoría (004 y 009), el Concejo Municipal aprobó por mayoría que la Procuraduría de la Municipalidad inicie acciones legales contra los responsables. Interesantemente, tal vez como un acto de contrición, hasta el mismo Lorenzo Silva votó a favor, cuando ya todos sabemos que fue parte de toda la maquinaria oscura de esa gestión.
Según los informes, el desfalco ocasionado a la Municipalidad es de 330 000 soles. Como ciudadanos, muchas veces tendemos a juzgar un delito de corrupción por el monto robado, si tal autoridad robó poco o mucho, perdiendo de vista lo más importante, que es el acto de robo. Tenemos que dejar a un lado el “Roba, pero hace obra” o el “Roba, pero hace fiesta” por el “Sí robas te vas a la cárcel”. Defendamos lo nuestro, ya que el dinero que se roba en El estado, es de todos nosotros, basta ya de ser condescendiente con esto.