La política fiscal estadounidense podría dar un giro drástico si prospera la propuesta del expresidente Donald Trump, quien plantea gravar con un impuesto del 5% las remesas enviadas al exterior por migrantes no regularizados. Esta iniciativa, bautizada como “Big Beautiful Bill”, ha generado controversia, incluso dentro del Partido Republicano, debido a que también contempla la eliminación de impuestos a las propinas, lo cual ha provocado un intenso debate sobre su impacto económico y social.
Según la investigación publicada por Gestión.pe, la medida afectaría directamente el flujo de dinero que miles de migrantes envían a sus países de origen, recursos esenciales para el sustento de numerosas familias.
El gravamen propuesto se sumaría a las comisiones que ya cobran empresas como Western Union y MoneyGram International, que oscilan entre el 5% y el 10%. Analistas advierten que este doble golpe al bolsillo de los migrantes podría reducir significativamente el volumen de remesas, impactando negativamente el consumo de los hogares receptores, especialmente aquellos con menores ingresos y opciones económicas limitadas. La propuesta, que aún debe ser aprobada por el Congreso, se centra en los migrantes indocumentados que residen en Estados Unidos.
Perú se encuentra entre los países que podrían verse afectados por esta medida, dado que alrededor de un millón de peruanos viven en Estados Unidos, generando un importante flujo de remesas hacia el país. En 2024, las remesas provenientes de Estados Unidos alcanzaron los 2,500 millones de dólares, según datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), lo que demuestra la relevancia de estos flujos para la economía nacional.
Organismos como el Banco Central de Guatemala han alertado sobre el impacto micro y macroeconómico que podría tener la medida, ya que las remesas impulsan el consumo y la actividad económica en los países receptores. Expertos anticipan que los migrantes absorberán el nuevo impuesto, lo que podría traducirse en una caída de hasta el 10% en el volumen y las transacciones de remesas.
Más allá de la recaudación fiscal, la iniciativa de Trump plantea interrogantes sobre la equidad y la justicia social, al gravar de manera desproporcionada a uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. El debate en el Congreso se anticipa acalorado, con posturas encontradas sobre los beneficios y perjuicios de esta controvertida propuesta.




