El encuentro en Miami detona una crisis sísmica en el fútbol español.

El proyecto de llevar el fútbol español a Estados Unidos, concretamente con la disputa del partido entre el Villarreal y el Barcelona en Miami el 20 de diciembre, ha desatado una controversia de gran magnitud. La situación, lejos de resolverse, se asemeja a un polvorín a punto de estallar, con múltiples actores involucrados y consecuencias aún difíciles de predecir. LaLiga, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el Consejo Superior de Deportes (CSD) se encuentran en una tensa espera, analizando cada movimiento y anticipando posibles desenlaces que podrían frustrar la celebración del encuentro en suelo estadounidense. Recordemos que LaLiga ya intentó llevar un partido a Miami en 2018, un Girona-Barcelona, pero la iniciativa no prosperó. Además, la expansión internacional de las ligas de fútbol es una estrategia cada vez más común, con la Premier League inglesa explorando también opciones similares.

“Internacionalización” del fútbol español, foco del conflicto.

La disputa sobre el partido Villarreal-Barcelona en Miami ha escalado hasta convertirse en un problema con ramificaciones impredecibles, “según el reportaje de El País”. El sindicato de futbolistas (AFE) y los jugadores, en respuesta a lo que consideran una falta de comunicación y transparencia por parte de LaLiga con respecto al partido en Miami, iniciaron paros al comienzo de los partidos de la jornada. “…según la investigación publicada por El País”, estas acciones podrían intensificarse si no se atienden sus demandas.

La controversia se extiende también a la propuesta de LaLiga de convocar una comisión paritaria para el viernes 24 de octubre. David Aganzo, presidente de la AFE, respondió a la patronal aceptando la reunión, pero proponiéndola para el miércoles 22, coincidiendo con la comercialización del taquillaje del partido en cuestión. Aganzo busca confrontar a Tebas y manifestar su desacuerdo con los argumentos esgrimidos por LaLiga para convocar la comisión: aclarar que la iniciativa de jugar en Miami es de la promotora estadounidense Relevent y señalar que los paros al inicio de los partidos no cumplieron con la normativa. Es importante destacar que la AFE ha mostrado anteriormente su preocupación por la sobrecarga de partidos que sufren los futbolistas.

La AFE sostiene que la iniciativa del partido en Miami es una responsabilidad compartida entre LaLiga y Relevent, con quien la patronal tiene un acuerdo que le garantiza un mínimo de 2.000 millones de euros en 15 años. Además, el sindicato rechaza que los paros de 15 segundos puedan considerarse una huelga. La AFE busca aprovechar la posible reunión de la comisión paritaria para plantear una mesa de negociación. Al cierre de esta edición, LaLiga no había respondido a la contrapropuesta del sindicato de reunirse el día 22. El descontento de los jugadores se agudizó tras la “ocultación” de las imágenes del primer paro en el partido entre el Oviedo y el Espanyol. Ante las quejas recibidas y el desprestigio para los operadores (Movistar y Dazn), la censura se fue levantando, pero los futbolistas no descartan nuevas medidas en la semana del clásico, conscientes del impacto mundial que generaría un paro en el Santiago Bernabéu.

A dos meses del partido en Miami, el CSD aún no ha definido su postura. A raíz de un escrito del Real Madrid que denuncia una vulneración del principio de neutralidad de la competición, el organismo presidido por José Manuel Rodríguez Uribes solicitó información a la RFEF sobre el encaje legal del partido para no desautorizarlo y solicitar el consentimiento de la UEFA. La RFEF respondió solicitando el expediente que contenía el escrito del Real Madrid, una estrategia que la AFE considera dilatoria. Rafael Louzán, presidente de la RFEF, apoya a Tebas, creyendo que jugar en Estados Unidos beneficiará al fútbol español en la conquista de un mercado atractivo. Es relevante recordar que el CSD tiene la potestad de mediar en conflictos deportivos y velar por la legalidad de las competiciones.

La situación se tensa aún más con la denuncia de Miguel Galán elevada al TAD por el CSD, en la que se pide la inhabilitación de Tebas por haber vulnerado la confidencialidad de las cuentas del FC Barcelona, añadiendo una nueva capa de complejidad a este “conflicto”.