La discusión sobre las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP) continúa generando debate entre el Ejecutivo y los gremios empresariales del país. Este modelo, que busca impulsar la inversión y el desarrollo en áreas geográficas específicas a través de incentivos tributarios y aduaneros, ha encontrado resistencia en algunos puntos clave que podrían afectar su implementación. El proyecto de ley n.° 293/2021-CR, que busca regular estas zonas, ha sido objeto de observaciones por parte del gobierno, generando reacciones mixtas en el sector privado.
Según la investigación publicada por El Comercio, los gremios empresariales han manifestado su postura respecto a las observaciones realizadas por el Ejecutivo al proyecto de ley que crea el tratamiento especial tributario y aduanero para las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP). Aunque existe consenso en algunos puntos, otros aspectos han generado desacuerdo y cuestionamientos.
Felipe James, presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), se mostró conforme con las observaciones planteadas por el Ejecutivo. James incluso anticipó que el Congreso estaría dispuesto a considerar las sugerencias para modificar la ley, agilizando así su aprobación. Esta postura reflejaría un entendimiento entre el sector industrial y el gobierno en la necesidad de ajustar la normativa para asegurar su efectividad. Recordemos que las ZEEP buscan replicar, en cierta medida, el éxito de modelos similares implementados en otros países de la región como Colombia y Costa Rica, aunque adaptándose a la realidad peruana.
Un punto central de controversia reside en la disposición complementaria que obliga a los operadores y usuarios de las ZEEP a priorizar a las micro y pequeñas empresas (mypes) como proveedores. El ministro de Economía y Finanzas, Raúl Pérez Reyes, ya había adelantado la intención del Ejecutivo de eliminar esta disposición, argumentando que contraviene los acuerdos comerciales internacionales suscritos por el Perú. Rafael Zacnich, gerente de Estudios Económicos de ComexPerú, coincide con esta postura, señalando que la exigencia de un 5% de insumos provenientes de mypes responde a una visión “populista” que podría distorsionar la inversión y afectar el cumplimiento de los Tratados de Libre Comercio (TLC). El Perú ha firmado más de 20 TLC con economías de todo el mundo, lo que lo convierte en un actor importante en el comercio internacional.
Roberto De La Tore, presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), ha expresado su desacuerdo con algunas de las observaciones del Ejecutivo, especialmente en lo que respecta a la exclusión de ciertas actividades de la exoneración tributaria. De La Tore cuestiona la decisión de no incluir actividades como la tecnología de la información, los servicios de investigación y el desarrollo científico y tecnológico, argumentando que son fundamentales para impulsar la innovación en el país. En este sentido, es crucial recordar que la inversión en investigación y desarrollo en el Perú es una de las más bajas de la región, representando menos del 0.2% del PBI.
Otro aspecto criticado por De La Tore es el requisito de una inversión mínima de 8,000 UIT (aproximadamente S/ 43 millones) en menos de dos años para las empresas que deseen acogerse a la exoneración tributaria. El presidente de la CCL considera que esta exigencia es desproporcionada y discriminatoria, ya que podría excluir a las medianas y pequeñas empresas que también podrían beneficiarse de las ZEEP como proveedoras. No obstante, De La Tore confía en que las observaciones no retrasarán la implementación del proyecto, gracias al consenso existente sobre la necesidad de este instrumento para impulsar el crecimiento económico.
En resumen, la discusión sobre las ZEEP pone de manifiesto la complejidad de equilibrar los objetivos de promoción de la inversión con la necesidad de proteger los acuerdos comerciales y fomentar la participación de las mypes en la economía. La resolución de estas diferencias será crucial para determinar el futuro de este proyecto y su impacto en el desarrollo económico del país. El debate en torno a las ZEEP se da en un contexto de desaceleración económica global y búsqueda de nuevas fuentes de crecimiento para el Perú.




