EL DESPOTISMO HEREDADO

LA VOZ DE LA MUJER

Por Denesy Palacios Jiménez

14.06.22

En el mundo que vivimos tan agitado, y tan influenciado por un mundo globalizado, materialista, o mejor dicho mercantilizado, donde la moral y principios heredados de nuestra gran cultura andino amazónica, han sido socavados por la imposición de modelos extraños o llegados del exterior, donde no tiene cabida la Reciprocidad Andina, conocida como solidaridad, da paso a un mundo muy materialista e individualista. 

Donde la Redistribución no constituye la agenda pública, porque la igualdad no es vista como el fin para el desarrollo, sino el enriquecimiento de unos cuantos, en desmedro de las grandes mayorías desposeídas; la Racionalidad Andina es considerada como un antisistema, porque cuidar, proteger y defender nuestros recursos naturales o explotarlos racionalmente, no es prioridad estatal ni gubernamental, porque un gran sector de la población y especialmente quienes fungen de legisladores  creen que entregando nuestros recursos mineros, forestales, marinos a grandes empresas extranjeras, para que los exploten y se enriquezcan es contribuir al desarrollo. 

Lo que hacemos es entregarlas, sin ningún miramiento de conservar el contexto social, cultural, menos de cuidar nuestro planeta, sin darnos cuenta que cada vez la tala de árboles genera el calentamiento global; las mineras  echan sus relaves al río y van a dar a los mares, matando la fauna acuática y marina, y por supuesto que todo ello es el sustento de las poblaciones, es decir acabamos con el alimento, y después nos quejamos que los artículos de primera necesidad suban de precio, porque para colmo la constitución y leyes que dan los congresistas, amparan este tipo de expoliación tan inhumana de nuestros recursos, porque solo están pensando en enriquecerse como lobistas de las empresas extranjeras en nuestro país y aprovechan los cargos de alto nivel de decisión política para hacer su lucro personal. 

Dando origen a los centenares de conflictos sociales, porque las grandes demandas de las poblaciones que por cientos de años han sido desplazadas, marginadas y olvidadas por los gobiernos de turno, no han sido atendidas, pues solo incrementaban el despotismo heredado de la colonia.

Hablamos de despotismo heredado, porque los que nos colonizaron hicieron ese tipo de atropellos en nuestro territorio y con nuestra nación originaria a la cual la pusieron en situación de servidumbre, y por supuesto se impuso el patrón de que lo foráneo es mejor que lo nuestro, que la raza blanca es superior y debía ser la gobernante, basta ver los gestos, ademanes que hace la presidenta del Congreso y cierto sector que se cree importante porque adoptan esas conductas heredadas de despotismo, y como sufren porque quieren vacar al presidente, porque no les cae, porque quienes lo pusieron en segunda vuelta pensaron que era para allanar el camino a la Sra. Keiko, y se dieron con la gran sorpresa que el antifujimorismo era mayor que cualquier cosa. Pese a que usaron el símbolo patrio de la bandera y el escudo en la camiseta; que por supuesto no debió ser permitido a ninguna agrupación política por parte del JNE. 

Usaron a la selección peruana de fútbol, con sus mensajes  del anticomunismo y la paz y la tranquilidad de los hijos  etc. etc.  que hoy en forma irónica, muchos pobladores creen que saló a nuestra selección y por eso hoy se nos fue de las manos la participación en este mundial de fútbol.

Aun cuando la diversidad cultural y el patrimonio inmaterial han sido motivo de importantes textos y declaraciones consideradas como universales, América Latina apenas comienza a andar el camino de reconocer su extraordinaria riqueza de cosmovisiones, saberes, tradiciones, valores y espiritualidades como una fuente inagotable de recursos sociales, políticos y educativos, capaces de promover nuevas síntesis de conocimiento para la acción. La creatividad aplicada al diálogo intercultural tendrá impacto en áreas tan diversas como la educación, la salud, el vínculo con la naturaleza, la organización comunitaria, las relaciones de género, las espiritualidades, la lucha contra la pobreza, es decir todo un horizonte posible e inexplorado se abre si nosotros dignificamos los aportes culturales habitualmente relegados al carácter de mero folclore pintoresco, cuando no signados como ignorancia o superstición.

Es muy importante abrir el diálogo hacia los saberes ancestrales para la construcción de conocimiento ante la crisis económica, ambiental, alimentaria, educativa, de convivencia y valores. Estamos proponiendo retomar lo nuestro ante el ocaso de la cosmovisión occidental y autoerigida otrora como modelo superior de cultura.

Hoy es necesario hablar de un desarrollo culturalmente sostenible, es tiempo que retomemos nuestra diversidad cultural, nuestros valores y principios como: el ser honesto, ser veraz, ser laborioso. No obstante, estaremos desterrando la corrupción, la desunión y el enriquecimiento ilícito que nos aleja entre seres de una misma patria, por cosas que no respetan lo más sagrado que es la vida humana.

 

  @denesypalacios