El despertar de las organizaciones sociales

Las organizaciones sociales se están movilizando y exigiendo, como si despertaran de un largo sueño. Ya no piden, sino que exigen a la presidenta que no olvide a los sectores que viven con un sueldo miserable. Un ejemplo claro es el de un docente que vive en las lejanas alturas y debe sobrevivir con menos de 3000 soles, cubriendo gastos de pasaje, comida y gastos para su hogar y su familia. El SUTEP ha comenzado a protestar y amenaza con una huelga el 24 de mayo. Apoyamos esta huelga, porque ya basta de indiferencia hacia el sector educación, el sector más golpeado y olvidado.

Las escuelas carecen en primer lugar de infraestructura decente, asimismo de la calidad que la pedagogía exige, con mobiliario escolar insuficiente, sin pizarras, con pisos de tierra y sin agua. Muchos de estos lugares están lejos de lo que podríamos llamar la civilización, que son las capitales de las provincias, y viven abandonados.

El sector salud no es la excepción. Los médicos y todos los trabajadores de los hospitales reciben miserables sueldos en pésimas condiciones, sin uniformes y sin medicinas. Si nos acercamos a los hospitales de Essalud, nos daremos cuenta de que no hay medicinas y que no hay consultas sino después de dos o tres meses. ¿Hasta qué extremo estamos llegando?

Generalmente escuchábamos decir que la izquierda buscaría la transformación que necesita el pueblo peruano, pero es un engaño más. Ni la derecha ni la izquierda trabajan y hacen nada por esta población deprimida. Por otro lado, los profesores y auxiliares de educación están exigiendo el pago justo de su trabajo, que desgraciadamente este gobierno durante su campaña ofreció el oro y el moro y utilizó a gran parte del sector educación para que trabajen por la elección del delincuente Pedro Castillo, quien felizmente hoy está en la cárcel.

Es necesario que la presidenta escuche las exigencias de las organizaciones sociales y tome medidas concretas para mejorar las condiciones laborales y salariales de los sectores más golpeados. Es necesario invertir en educación y salud, garantizando una educación de calidad y un sistema de salud eficiente y accesible para todos.

Es hora de que el pueblo sepa pensar y tenga la madurez para elegir a sus congresistas no por pena, sino por calidad. Esperamos que en estas nuevas elecciones no tengamos a los mismos zánganos sentados en el congreso, sino a representantes que trabajen por el bienestar del pueblo. Ojalá que el pueblo no olvide y exija lo que le corresponde.