La transición energética global sufre un revés significativo con la cancelación de **proyectos** de demostración tecnológica financiados por el Departamento de Energía de EE.UU. La decisión afecta directamente a iniciativas destinadas a mitigar el cambio climático, poniendo en riesgo el desarrollo de soluciones innovadoras para la reducción de emisiones industriales. Este cambio de rumbo se produce en un contexto donde la inversión en tecnologías limpias es crucial para alcanzar los objetivos climáticos internacionales, especialmente en sectores de alta intensidad energética como la producción de cemento y acero.
Según la investigación publicada por The New York Times, el Departamento de Energía anunció la rescisión de 24 contratos adjudicados durante la administración Biden, valorados en 3.700 millones de dólares, destinados a empresas que buscaban demostrar tecnologías para combatir el calentamiento global.
La justificación oficial para la cancelación de estos contratos radica en la falta de viabilidad económica y el bajo retorno de la inversión para los contribuyentes estadounidenses. El Secretario de Energía, Chris Wright, argumentó que la administración anterior no realizó una revisión financiera exhaustiva de los proyectos, sugiriendo un proceso apresurado, especialmente en los 16 contratos firmados entre el día de las elecciones y la toma de posesión del presidente Trump. Los proyectos afectados incluían iniciativas de captura y almacenamiento de carbono (CAC) en plantas de energía de gas natural, así como la reducción de emisiones en la producción de cemento, hierro, vidrio y productos químicos. Dos de los contratos cancelados, por un valor total de 540 millones de dólares, correspondían a Calpine, uno de los mayores productores de electricidad del país, que buscaba capturar y almacenar el carbono de dos grandes plantas de energía de gas natural en Yuba City, California, y Baytown, Texas.
Otro proyecto destacado afectado es el de Exxon Mobil, que había recibido 331 millones de dólares para reemplazar el gas natural con hidrógeno de bajas emisiones en una instalación química en Baytown, Texas. Esta cancelación se suma a la reciente anulación de una garantía de préstamo parcial de 2.920 millones de dólares a Sunnova Energy, una empresa de instalación de paneles solares residenciales que experimentaba con una forma novedosa de conectar sistemas solares y de baterías domésticas.
Expertos en el sector energético advierten que la interrupción de estos proyectos podría colocar a Estados Unidos en una posición desfavorable en la carrera por el desarrollo de tecnologías limpias. Evan Chapman, director senior de políticas de Clean Tomorrow, una organización sin fines de lucro centrada en la innovación tecnológica en energía, señala que China y otros países ya están invirtiendo en nuevas formas de producir cemento y productos químicos, y que la falta de inversión en estas áreas podría resultar en la pérdida de la ventaja competitiva.
Entre los proyectos cancelados también se encuentran 500 millones de dólares destinados a Heidelberg Materials, un fabricante de cemento que buscaba capturar y enterrar las emisiones de dióxido de carbono de una gran planta de cemento en Indiana; 189 millones de dólares para Brimstone, una empresa que intentaba reducir las emisiones del cemento cambiando los ingredientes, utilizando roca de silicato libre de carbono en lugar de piedra caliza; y 170,9 millones de dólares para Kraft Heinz, un fabricante de alimentos, que había planeado instalar calderas eléctricas y bombas de calor para generar las grandes cantidades de calor necesarias para cosas como el secado de macarrones sin quemar directamente combustibles fósiles.
El Departamento de Energía todavía supervisa decenas de miles de millones de dólares que ha destinado a una amplia variedad de otros proyectos energéticos, incluidos centros para producir combustibles de hidrógeno y para extraer dióxido de carbono de la atmósfera. La Oficina de Programas de Préstamos de la agencia también ha otorgado más de 100.000 millones de dólares en préstamos y garantías de préstamos a empresas mineras, fabricantes de vehículos eléctricos y otras empresas que intentan comercializar tecnologías incipientes. Aunque estas cancelaciones representan un retroceso, el Departamento de Energía aún administra importantes fondos destinados a otras iniciativas de energía limpia, incluyendo centros de producción de hidrógeno y captura de carbono, así como préstamos y garantías a empresas innovadoras.




