El declive de Rony Shapiama De ser el actor de Paolo Guerrero a enfrentar cargos criminales

El caso de Rony Rivan Shapiama Wickham, quien personificó al ídolo futbolístico Paolo Guerrero en su infancia, ha sacudido la opinión pública. A sus 19 años, enfrenta la justicia tras ser sindicado como el autor material del homicidio de Fabricio Missael Oblitas Curampa, de 17 años, en Villa El Salvador. Este giro inesperado ha transformado la imagen del joven actor, quien ahora se encuentra en prisión preventiva, con la posibilidad de afrontar una larga condena por homicidio calificado, un delito tipificado en el Código Penal peruano.

Según la investigación publicada por El Comercio, el meteórico ascenso a la fama de Shapiama, luego de ser seleccionado para interpretar a Guerrero a la temprana edad de 10 años, contrasta fuertemente con su actual situación judicial. Su paso por la alfombra roja y su participación en la biopic de Jefferson Farfán, “El 10 de la calle”, parecían presagiar un futuro prometedor en el mundo del espectáculo, un futuro que hoy se ve empañado por esta grave acusación.

El joven, conocido como ‘Guerrerito’ entre sus allegados, combinaba su incipiente carrera actoral con su pasión por el fútbol, llegando a formar parte del club deportivo Universidad San Martín de Porres. Incluso, en un video de 2023, se le observa dedicando goles a su abuela materna, Carmen Ycochea, figura clave en su crianza, y a su hermano Víctor Manuel Shapiama Wickham, este último también implicado en el caso. Este detalle subraya la complejidad de las relaciones familiares en el contexto de esta tragedia.

Los hechos se remontan a la noche del 12 de julio de 2024, cuando Fabricio Missael Oblitas Curampa fue atacado a tiros en las inmediaciones de la losa deportiva del Parque Central de Villa El Salvador. Las investigaciones apuntan a que el ataque fue perpetrado por dos individuos que se desplazaban en un mototaxi, tras un incidente provocado por la víctima. El joven boxeador, tras resbalar al intentar huir, recibió múltiples disparos, siendo el tiro en la boca el que le causó la muerte, según la necropsia.

La fiscalía ha reunido testimonios de testigos protegidos que señalan a Rony Shapiama como el autor de los disparos, con la presunta instigación de su hermano Víctor Manuel, alias ‘Bebe loco’, quien se encuentra prófugo de la justicia. Las autoridades manejan la hipótesis de una disputa entre barras de fútbol rivales como posible móvil del crimen. El padre de la víctima, Jairo Oblitas, afirma que su hijo no era el objetivo principal del ataque, sino otro joven con problemas con los hermanos Shapiama Wickham.

En su defensa, Carmen Ycochea, abuela del acusado, sostiene la inocencia de su nieto, señalando a Víctor Shapiama como el verdadero responsable del homicidio, basándose en sus antecedentes delictivos y su supuesta costumbre de utilizar el nombre de su hermano ante las autoridades. El abogado de Shapiama, William Figueroa, alega que su cliente se encontraba en Piura al momento del crimen, presentando boletos de autobús y testimonios que respaldarían su coartada.

La situación legal de Rony Shapiama se ha complicado tras el análisis de su teléfono celular, donde se encontraron conversaciones y videos que lo vinculan con la planificación de robos y la posible agresión con armas de fuego. La policía también lo investiga por su presunta participación en el asalto a una bodega y en el homicidio de un adolescente de 15 años. A pesar de la defensa y las contradicciones en las declaraciones, el joven actor enfrenta un panorama legal sombrío, a la espera de los resultados de las pruebas antopomórficas y del avance de la investigación.