La industria del entretenimiento digital está experimentando una revolución impulsada por los webtoons, cómics digitales originarios de Corea del Sur, que han trascendido fronteras, capturando la atención global y desafiando modelos de negocio tradicionales. Este auge se sustenta en la accesibilidad, el formato adaptado a dispositivos móviles y la capacidad de generar narrativas atractivas para un público ávido de contenido rápido y visualmente estimulante. Recordemos que la popularización de los smartphones, con una penetración global que supera el 85% según Statista, ha sido un catalizador fundamental para este fenómeno.
Según la investigación publicada por The Economist, el fenómeno “Solo Levelling”, un webtoon que narra la transformación de un cazador de monstruos, ejemplifica esta tendencia. A pesar de seguir una trama predecible del “viaje del héroe”, su éxito es innegable, acumulando más de 14,000 millones de visitas desde su lanzamiento en 2018.
La adaptación animada de “Solo Levelling” también ha cosechado un éxito considerable, catapultándose a la cima de las listas de Crunchyroll, la popular plataforma de transmisión de anime. Este impacto se extiende al sector de los videojuegos, donde la versión móvil del título ha superado las expectativas, generando ingresos superiores a los de producciones cinematográficas galardonadas con el Óscar. Este éxito financiero demuestra la capacidad de los webtoons para diversificarse en diferentes formatos y generar un considerable retorno económico. Este fenómeno es paralelo al auge del K-pop, otro producto cultural surcoreano que ha dominado las listas de éxitos globales.
La clave del éxito de los webtoons reside en su diseño específico para dispositivos móviles. A diferencia de los cómics tradicionales, los webtoons se leen deslizando verticalmente, optimizando la experiencia del usuario en pantallas pequeñas. Esta innovación, surgida a principios de la década de 2000, ha impulsado su popularidad hasta convertirlo en un mercado con un valor estimado de US$ 9,000 millones en 2024, con proyecciones que alcanzan casi los US$ 100,000 millones para 2033, superando incluso las expectativas para el mercado del manga japonés.
La versatilidad de los webtoons se manifiesta en la amplia variedad de géneros que abarca, desde la acción y la fantasía hasta el romance. Títulos como “Me he enamorado de la mayor villana del imperio”, un romance con elementos fantásticos, demuestran la capacidad de este formato para captar la atención de una audiencia diversa, consolidándose como una de las categorías más populares dentro del universo webtoon. Este éxito se debe, en parte, a la creciente demanda de contenido diverso y representativo, un factor clave en el panorama del entretenimiento actual.
Más allá de las narrativas, los webtoons destacan por su atractivo visual. La plataforma Webtoon, por ejemplo, publica más de 120,000 episodios nuevos diariamente, permitiendo a artistas de todo el mundo compartir sus creaciones, lo que se traduce en una diversidad de estilos y estéticas que enriquecen la experiencia del lector. Algunos webtoons evocan el estilo de los cómics estadounidenses, mientras que otros experimentan con técnicas innovadoras, como “Lore Olympus”, una reinterpretación del mito griego de Hades y Perséfone, que ha acumulado 1,400 millones de visitas.
El éxito global de los webtoons ha despertado el interés de Hollywood, convirtiéndolos en una valiosa fuente de propiedad intelectual. Varias historias han sido adaptadas al cine y la televisión, incluyendo “Sweet Home”, “Itaewon Class” y “Heartstopper”, disponibles en plataformas como Netflix. Sin embargo, la naturaleza fragmentada de los episodios de los webtoons plantea desafíos a la hora de adaptarlos a formatos más extensos, requiriendo la adición de elementos que profundicen en la psicología de los personajes. A pesar de esto, el futuro de los webtoons en la industria del entretenimiento parece prometedor, con más de 20 series en desarrollo en Hollywood, incluyendo adaptaciones de “Stagtown” y “Lore Olympus”, demostrando su capacidad para trascender fronteras y consolidarse como un fenómeno cultural global.




