La sostenibilidad fiscal en Perú se encuentra bajo la lupa. A pesar de un entorno internacional favorable en los últimos años, impulsado por altos precios de los commodities, el país enfrenta un desafío creciente para equilibrar sus finanzas públicas. El incremento del gasto público, sumado a las exoneraciones tributarias, ha ensanchado la brecha entre ingresos y egresos del Estado, generando un déficit fiscal que se considera insostenible a mediano y largo plazo. La situación demanda acciones concretas para asegurar la estabilidad económica del país.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Consejo Fiscal (CF) ha manifestado su preocupación por esta tendencia, enfatizando la urgencia de adoptar medidas para consolidar las finanzas públicas y evitar un mayor endeudamiento. La advertencia llega en un momento en que la economía global muestra signos de desaceleración, y la volatilidad de los mercados internacionales podría afectar negativamente los ingresos del Estado.
El CF ha señalado que las presiones para mantener un elevado nivel de gasto público, que excede la capacidad del Estado para generar ingresos permanentes, representan un riesgo considerable. Adicionalmente, la proliferación de exoneraciones tributarias, aunque puedan tener objetivos legítimos, erosionan la base impositiva y complican aún más la situación fiscal. Esto, según el organismo, podría conducir a déficits fiscales estructuralmente elevados y a un crecimiento constante de la deuda pública, lo que constituye una clara señal de insostenibilidad.
Una de las principales críticas del CF se centra en la falta de coherencia entre la programación presupuestaria y las proyecciones de gasto establecidas en el Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2024-2027. Se han detectado correcciones significativas en documentos oficiales, tanto en el gasto en remuneraciones como en la inversión pública. Por ejemplo, en 2024, el gasto en remuneraciones experimentó un incremento real del 6,1%, equivalente a S/5,4 mil millones, superando el promedio de los años 2014-2022 (S/2,9 mil millones) y las proyecciones del MMM de agosto de 2023. Esta inconsistencia, según el CF, pone en riesgo el cumplimiento de las reglas fiscales a corto plazo y, por su naturaleza permanente, en los ejercicios fiscales siguientes.
Ante este panorama, el Consejo Fiscal ha reiterado que no existen fundamentos macroeconómicos ni fiscales que justifiquen nuevas modificaciones a las reglas fiscales vigentes. Por el contrario, subraya la importancia de garantizar su cumplimiento efectivo y avanzar en la consolidación fiscal para preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas y fortalecer la credibilidad del marco fiscal. Cabe recordar que en los últimos años, Perú ha gozado de una relativa estabilidad macroeconómica, lo que le ha permitido acceder a financiamiento en condiciones favorables y mantener la confianza de los inversionistas. Sin embargo, esta situación podría verse comprometida si no se toman medidas para controlar el déficit fiscal.
El CF también ha recomendado que las proyecciones de ingresos fiscales se basen en supuestos macroeconómicos prudentes y en un seguimiento continuo de los supuestos tributarios considerados en su elaboración. Esto implica una gestión más rigurosa y transparente de las finanzas públicas, así como una mayor coordinación entre las diferentes entidades del Estado. En un contexto de incertidumbre económica, es fundamental que el país cuente con un marco fiscal sólido y creíble, que permita afrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se presenten en el futuro. Es importante señalar que la inversión pública representa un motor clave para el crecimiento económico, pero debe ser gestionada de manera eficiente y sostenible. La ejecución de proyectos de infraestructura, por ejemplo, puede generar empleo y dinamizar la actividad económica, pero también puede generar presiones sobre el presupuesto si no se planifican adecuadamente.




