El Congreso que se va y el que se viene

Para la posteridad quedará la pobre y desacreditada labor de los congresistas que se van o mejor dicho se fueron, pues ya dejaron sus oficinas para dar paso a los que llegan, los recientemente elegidos.
El actual Congreso cuyos congresistas sin trabajar siguen ganando jugosos sueldos, incluidos aguinaldos de julio sin asistir a sus labores pues ya hace días se terminó la última legislatura, con los abrazos y fotos entre “amigos”, para el recuerdo de los “padres de la Patria” que ejercieron en este quinquenio ollantista, que según la prensa nacional es la de menos aprobación y credibilidad. Los recordaremos como los “comepollos”, “la reina de los pañales”, “los mataperros”, “los robacables”, “los rusos” y otros apelativos ganados por sus cuestionables antecedentes.
Pero, el Congreso que se viene no será menos “limpio” ni “decente”, sino de mucho cuidado y de una reservada calificación, por tener a electos congresistas con demandas y denuncias de toda índole, especialmente, vinculados al narcotráfico y la corrupción. Si a ello le sumamos que Fuerza Popular está afilando las garras para destruir al Ejecutivo en venganza por haber sido derrotada por Peruanos por el Kambio, seremos los peruanos los que sufriremos las consecuencias. Ojalá no se repita la historia de “disolver”, “disolver” el Congreso… como ya alguien filtró, ante las dificultades que pondrán para la gobernabilidad. ¡Que Dios nos ayude!