El Congreso Peruano: ¿Representantes o Beneficiarios?

La política peruana atraviesa un momento crítico: circulan intensos rumores sobre un adelanto de elecciones presidenciales y parlamentarias, desatando una ola de ciudadanos aglutinándose en partidos políticos sin un claro norte ideológico o estructura. A la fecha, hay ya 26 partidos inscritos, a la espera de que la presidenta Dina reconozca la ineficacia de su gestión y convoque a nuevas elecciones.

El problema radica en que estos futuros congresistas, elegidos por un voto popular muchas veces mal informado, a menudo resultan ser individuos sin la capacidad ni la formación adecuada para tan altas responsabilidades. 

Desde la perspectiva de los ciudadanos, pareciera que cualquier persona puede llegar a ser congresista, incluso aquellos que tienen serios antecedentes policiales y judiciales, así como también personajes que se han desempeñado pobremente en sus respectivas áreas previas a ser autoridad. ¿Es este el ejemplo que queremos dar a nuestros ciudadanos, a nuestros estudiantes, a nuestros maestros?

Los beneficios económicos y privilegios de los que gozan estos congresistas solo agravan la situación. ¿Cómo es posible que un trabajador deba renunciar a la mitad de su remuneración mensual para “recuperar” los gastos de campaña de un congresista? Los congresistas disfrutan de jugosos sueldos y viajes internacionales, como muestra estan los varios congresistas que visitaron China gracias a la “invitación” de un proveedor del Estado.

La corrupción se cierne sobre el Congreso como una sombra larga y oscura, se sospecha que algunos parlamentarios podrían estar buscando su propio beneficio en la asignación de obras públicas para sus regiones, a cambio de un “porcentaje” para sus bolsillos. Este patrón de comportamiento, agravado por los numerosos gastos en asesores y vehículos oficiales, ha causado un gran escepticismo en el público.

Por tanto, llamamos a los ciudadanos de la región centro oriente y del todo el Perú, a involucrarse más en política. La política está profundamente ligada a la economía, y dicho esto, por eso, nos encontramos en un estancamiento de la economía regional y nacional. Si seguimos votando a CIEGAS, o solo para buscar favores políticos, nunca conseguiremos mejoras y desarrollo.