El Congreso de la República ha manifestado su felicitación tras la elección de Robert Prevost, ex obispo de Chiclayo, como el nuevo Papa León XIV. Este acontecimiento, que ha resonado en la comunidad católica peruana, destaca por la inesperada designación de un prelado con fuertes vínculos con el país, al poseer, además de su nacionalidad estadounidense, la peruana. La noticia ha generado diversas reacciones dentro del ámbito político y religioso nacional.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Parlamento Nacional expresó su beneplácito a través de sus plataformas digitales, divulgando un mensaje de felicitación instantes después de que la noticia se hiciera oficial desde la Ciudad del Vaticano, marcando un hito en la historia de la Iglesia Católica y en la relación entre el Perú y la Santa Sede.
La sesión plenaria que se desarrollaba simultáneamente a los anuncios oficiales del Vaticano, sirvió como escenario para que varios congresistas expresaran su reconocimiento al cardenal Prevost, quien sucede al Papa Francisco en el liderazgo de la Iglesia Católica. Este gesto subraya la importancia que el Parlamento peruano otorga a la figura del nuevo Sumo Pontífice, dado sus lazos con el país y la feligresía católica local.
Alejandro Cavero, tercer vicepresidente del Parlamento, dirigió el debate durante la sesión plenaria del 8 de mayo, ocasión en la que extendió, en nombre de la Mesa Directiva, un saludo y felicitación al obispo emérito de Chiclayo, ahora Papa León XIV. Cavero resaltó la nacionalidad peruana del Sumo Pontífice como un “hecho histórico y muy significativo para el pueblo peruano y católico”, enfatizando el impacto positivo que esta elección podría tener en el fortalecimiento de los lazos entre el Perú y la Iglesia Católica.
Las congresistas de Lambayeque, Jéssica Córdova (Renovación Popular) e Hilda Portero (Acción Popular), también tomaron la palabra para expresar su satisfacción por la elección del anterior obispo de Chiclayo. Su cercanía con la región y el conocimiento de su labor pastoral fueron resaltados como elementos que generan orgullo y esperanza en la comunidad lambayecana.
Córdova manifestó su “júbilo” por la elección de León XIV, destacando su cercanía con el Perú y, en particular, con Lambayeque, donde ejerció como obispo de Chiclayo. Su declaración refleja el sentir de muchos peruanos que ven en esta designación un reconocimiento a la importancia de la Iglesia Católica en el país y un motivo de celebración para la región norteña.
Portero, por su parte, reveló una conexión personal con el nuevo Papa, al comentar: “Él ha sido mi jefe, he trabajado con él. La verdad estoy muy contenta porque ahora es un Santo Padre”. Esta declaración subraya la cercanía y el impacto positivo que Robert Prevost tuvo en aquellos que colaboraron con él durante su tiempo como obispo de Chiclayo, generando una ola de entusiasmo y apoyo en la región.




