El Club del caminante: Visita al Vraem (VIII). El viaje

Por Luis Durand Trujillo
La vía cruza el pintoresco pueblo de La Quinua de artesanos expertos en manufactura de pequeñas réplicas de templos y escenas costumbristas en cerámica. Aquí se libró la batalla que selló la independencia de nuestro país. Formalmente, se denomina “Santuario histórico de la Pampa de Ayacucho”; un monumental obelisco honra el escenario glorioso de dicha gesta. No muy lejos, ocultos entre densos rodales de tunas y sábila, se encuentran los restos arqueológicos del Imperio Wari (que precedió a los incas en 500 años) aún hoy es posible observar las calles y estructuras de piedra de hasta 3 pisos, conductos de ventilación, acueductos subterráneos que formaron parte del extenso complejo urbano.
Luego de 6 horas de viaje avistamos a la bella Huamanga (capital de la artesanía peruana). Capital del departamento de Ayacucho (2761 m s. n. m.), se emplaza al pie de la quebrada del río Condoran, afluente del Pongorá.
Las laderas que enmarcan por el sur a la ciudad presentan grandes áreas de cultivos de cebada, papa, arvejas, habas, maíz, trigo y, en las partes bajas: alfalfa y vid. A pesar de su crecimiento moderno, conserva la atmósfera colonial, acentuada por sus templos. (38 en la actualidad, 33 coloniales), construidos en el pequeño espacio del perímetro urbano, parecen competir en belleza y prestancia. Lucen muros de piedra, profusamente decorados (estilos: barroco y churrigueresco), que se integran maravillosamente al paisaje andino de eterno cielo azul.
Su plaza mayor donde destaca la catedral, está circundada por 4 portales: unión (N), independencia (S), constitución (O) y Municipal del Cabildo (E). Al centro está la estatua del mariscal José Antonio de Sucre (vencedor de Ayacucho), señalando con su espada la Pampa de La Quinua.
Continuamos el viaje de retorno por la ruta Ayacucho-Huanta–Huancayo–La Oroya, por una carretera asfaltada en 45 minutos. De Huanta (2 628 m s.n.m.) llamada el “Vergel de los Andes”, parte una vía afirmada hasta el puente Allcomachay (cueva del perro) sobre el río Cachimayo
(río salado), y después de un corto tramo al puente Mayoc, que permite cruzar a la margen izquierda del río Mantaro e ingresar al departamento de Huancavelica (donde está la hidroeléctrica del Mantaro). Aquí se unen las dos rutas procedentes de la ciudad de Huancayo (vía Anco, y vía Churcampa). El resto de la ruta discurre acompañando al Mantaro hasta Izcuchaca (puente de cal), donde molles y pencas dan paso a densos rodales de cactus y sábila. Del puente de Izcuchaca (Huancavelica) está asfaltada vía conduce en una hora hacia Huancayo y en 2 horas más estamos en La Oroya.