El panorama económico peruano se mantiene en un terreno de cautela, con proyecciones que, si bien muestran una expansión, están sujetas a los vaivenes del entorno global. En este contexto, el Banco de Crédito del Perú (BCP) reafirma su estimación de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) en un 3,2% para el presente año. Esta cifra se da a conocer mientras el país observa una recuperación gradual en sectores clave como la construcción y el consumo interno, factores que contribuyen a sostener la actividad económica a pesar de la persistente incertidumbre internacional.
Según la investigación publicada por El Comercio, la entidad bancaria mantiene su previsión a pesar de los desafíos externos.
Carlos Prieto, gerente del Área de Estudios Económicos del BCP, en la presentación del Reporte Trimestral de Estudios Económicos del banco, enfatizó que, si bien la proyección se mantiene estable, existe un rango potencial de mejora que podría llevar el crecimiento hasta un 3,5%, dependiendo de la evolución de los riesgos tanto a nivel global como local. Este optimismo moderado se apoya en la fortaleza observada en la demanda interna, que se prevé aumente un 4,3% durante este año, impulsada principalmente por el dinamismo del consumo privado y la inversión.
El BCP destaca el notable incremento del 6% en la demanda interna durante el primer trimestre de 2025, en comparación con el mismo período del año anterior. Este dato se suma al crecimiento del 6,1% registrado en el último trimestre de 2024, consolidando una tendencia positiva que, según la institución financiera, representa el mayor avance en los últimos doce años. No obstante, Prieto anticipa una moderación en el ritmo de crecimiento de la demanda interna en los siguientes trimestres.
La economía peruana ha mostrado signos de “tracción”, impulsada por el auge de la demanda interna y un notable aumento del 17% en las importaciones durante el primer trimestre del año. Solo en mayo, las importaciones experimentaron un crecimiento del 24%, acompañado de un incremento del 15% en la venta de inmuebles. Este dinamismo se refleja también en la inversión privada, que ha crecido a dos dígitos en tres de los últimos cuatro trimestres, evidenciando la confianza de los inversores en el potencial del mercado peruano.
En relación con el escenario preelectoral, Prieto sugiere que aún es prematuro determinar un impacto significativo en las expectativas empresariales. La evolución de las encuestas en los próximos meses será determinante para evaluar el alcance de este efecto. El especialista advierte sobre la importancia de no sobreestimar el impacto de este factor en la toma de decisiones económicas.
En cuanto al tipo de cambio, el BCP prevé que el dólar se sitúe en torno a los S/3,65 hacia finales de año. Esta estimación se basa en factores como los favorables términos de intercambio, una balanza comercial con un superávit de más de US$26.000 millones y una posible debilitación del dólar a nivel global. Asimismo, se espera que la inflación se mantenga dentro del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), entre el 2% y el 2,3%.
Finalmente, Prieto expresó su preocupación por el deterioro de la fortaleza fiscal del país, señalando un aumento de la deuda pública bruta del 20% al 31% del PBI entre el primer trimestre de 2015 y el mismo período de 2025. Advirtió sobre el riesgo de políticas populistas que no consideran la responsabilidad fiscal y mencionó la disminución del Fondo de Estabilización Fiscal como un factor de vulnerabilidad. En este contexto, propuso fortalecer el rol del Consejo Fiscal, otorgándole mayor autonomía y capacidad de análisis en la toma de decisiones económicas.




