El fervor por el regreso de la Liga era palpable, y tras el pistoletazo de salida del viernes, el FC Barcelona, actual campeón, inauguró su temporada de forma avasalladora, replicando el dominio exhibido la campaña anterior. El sistema de presión alta implementado por Hansi Flick sigue siendo una herramienta eficaz. El partido inaugural se celebró en Son Moix, estadio del RCD Mallorca, el 16 de agosto de 2025, marcando el inicio de la temporada 2025/26. La alineación titular del Barcelona incluyó a jóvenes promesas como Joan García y veteranos como De Jong. Este encuentro se produjo tras una pretemporada donde el Barça dejó su huella en tierras niponas, cosechando victorias notables, y justo después de la inscripción de última hora de jugadores clave como Joan García y Marcus Rashford.
Según el reportaje de El País, la contienda se inclinó rápidamente a favor de los culés.
El encuentro tomó un cariz desfavorable para el Mallorca desde el principio. Raphinha abrió el marcador en el minuto seis tras un centro excepcional de Lamine Yamal desde la banda derecha, evidenciando la conexión entre ambos jugadores. El gol tempranero desestabilizó al conjunto local, que se vio aún más comprometido tras la expulsión de dos de sus jugadores clave: Morlanes y Muriqi. Estas expulsiones, producto de acciones contundentes sancionadas por el VAR, dejaron al equipo con nueve jugadores, complicando aún más sus aspiraciones frente al dominio azulgrana. Posteriormente, Ferran Torres amplió la ventaja en el minuto 23, aprovechando una jugada confusa para anotar el segundo tanto de los visitantes, consolidando la superioridad del Barcelona. La acumulación de tarjetas amarillas y la expulsión de jugadores como Morlanes y Muriqi reflejaron la frustración y la intensidad del partido.
El Mallorca, dirigido por Jagoba Arrasate, se vio forzado a replegarse y tratar de contener las embestidas del Barcelona. La inferioridad numérica hizo que el equipo se centrara en defender y evitar una derrota más abultada. Un incidente peculiar ocurrió cuando un disparo de Lamine Yamal dejó momentáneamente inconsciente a Raíllo, defensor del Mallorca, lo que generó confusión en el campo y llevó a la concesión de un gol controvertido. A pesar de la adversidad, Muriqi tuvo una oportunidad para descontar, pero su remate fue interceptado por el portero Joan García, frustrando las esperanzas de los aficionados locales.




