Según el reportaje de El País, el Barcelona cerró con esta victoria una gira de pretemporada exigente, marcada por factores externos y la búsqueda de rodaje para la plantilla.
El inicio del partido reveló ciertas dificultades para el conjunto azulgrana, “mostrando una falta de presión inicial” que permitió al Daegu FC desplegarse con mayor libertad. La estrategia culé, centrada en una línea de juego adelantada y la búsqueda constante del desequilibrio a través de la genialidad de Lamine Yamal, pareció verse afectada por la acumulación de partidos y la fatiga del viaje. Flick apostó por mantener en el once inicial a Joan García, Balde, Lamine y Raphinha –todos ellos titulares en los tres encuentros–, reafirmando su confianza en Gerard Martín como central zurdo y otorgando a Dro (Pedro Fernández) la responsabilidad de liderar el juego en ausencia de Pedri. Sin embargo, a partir de un error defensivo de Joan García, el Barcelona encontró su ritmo y “Gavi abrió el marcador” al minuto 21, seguido por un gol de Lewandowski al minuto 27, tras un gran centro de Gerard Martín.
La segunda mitad del encuentro trajo consigo nuevos protagonistas. Toni Fernández amplió la ventaja con el cuarto gol, resultado de una elaborada jugada entre Rashford y Olmo. Posteriormente, el propio Rashford se estrenó como goleador azulgrana con un remate certero tras un centro de Eric García. Sin embargo, la nota negativa del partido fue “la lesión muscular de Pau Cubarsí”, una baja sensible para la defensa culé. A pesar de generar numerosas ocasiones de gol, la falta de precisión en la finalización impidió que el marcador se ampliara aún más. La actuación de Gavi, capitán en Daegu y autor de tres goles en la gira, destaca como uno de los puntos positivos, consolidándose como una pieza fundamental en el mediocampo barcelonista. En resumen, el partido sirvió para evaluar el rendimiento de la plantilla y pulir detalles de cara a la temporada oficial, si bien la lesión de Cubarsí supone un contratiempo a tener en cuenta.




