La transformación digital en Perú ha propulsado un notable crecimiento en el sector de pagos digitales, reconfigurando la manera en que los peruanos realizan transacciones. Este auge se sustenta en la creciente digitalización de los negocios y la adopción masiva del comercio electrónico, situando al país como un mercado dinámico en Latinoamérica. De hecho, el volumen de pagos digitales en la región ha crecido exponencialmente en los últimos años, con un pronóstico de un crecimiento aún mayor impulsado por la innovación tecnológica y la inclusión financiera.
Según la investigación publicada por Gestión, el ecosistema de pagos digitales en Perú se encuentra en una etapa de transformación acelerada y profunda, impulsada por la digitalización de los negocios, el avance del comercio electrónico y la creciente interoperabilidad entre plataformas.
Actualmente, operan en el país más de 100 soluciones de pago, que abarcan desde billeteras digitales y bancos digitales hasta plataformas de open finance, según la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE). Este amplio abanico de opciones ha contribuido a la rápida adopción de estas herramientas por parte de la población. El Instituto Peruano de Economía (IPE) revela que en Lima, el 60% de los ciudadanos ya utiliza aplicaciones de pagos digitales. En regiones como Arequipa, Ica o Lambayeque, el uso supera el 50%, e incluso en zonas donde la adopción era mínima hace apenas cuatro años, como Junín o Madre de Dios, hoy alrededor del 40% de la población ya maneja monederos digitales.
Ricardo Pacheco, gerente general de Tupay, enfatiza que la interoperabilidad ha sido un factor clave en la adopción masiva de estos servicios, eliminando fricciones entre plataformas y mejorando la experiencia del usuario. La competencia en el sector también ha aumentado considerablemente, con la entrada de más de 48 proveedores de pago en los últimos cuatro años, ofreciendo desde pasarelas de pago hasta servicios financieros integrados. Esta competencia ha generado innovación y democratizado el acceso a servicios financieros, extendiéndose más allá de los pagos entre personas o en comercios, hacia pagos automatizados, integrados y más seguros.
Expertos señalan que la inteligencia artificial (IA), blockchain y la personalización marcarán el futuro del comercio digital. Pedro Ganoza, gerente comercial de Mercado Pago en Perú, destaca que estos avances permiten optimizar la operación de los comercios digitales, reducir riesgos en las transacciones y mejorar la experiencia de compra. La IA facilita pagos sin fricción y minimiza el riesgo, mientras que el blockchain proporciona velocidad y herramientas de gestión en tiempo real para los e-commerce. La personalización, a su vez, permitirá a los negocios ofrecer propuestas más alineadas a las necesidades de sus clientes.
Mercado Pago, la fintech de Mercado Libre, ha integrado estas tecnologías en sus operaciones, destacando su motor antifraude que analiza más de 5 mil variables para detectar patrones sospechosos. La compañía también ha presentado Verdi, una plataforma basada en IA que asiste a los comercios en la integración y uso de sus servicios. Ganoza subraya que los comercios que adopten soluciones de pago inteligentes y flexibles no solo mejorarán su competitividad, sino que estarán mejor preparados para responder a un consumidor cada vez más exigente. El sector de las fintech en Perú se presenta así como un terreno fértil para la innovación y el crecimiento, impulsado por la demanda de soluciones de pago más eficientes y seguras.
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) reporta un aumento del 77% en las transacciones digitales durante el primer semestre de 2024, alcanzando aproximadamente 688 millones. A nivel global, Paymentology prevé un incremento de más del 80% en el volumen de pagos sin efectivo entre 2020 y 2025, con pagos en tiempo real alcanzando los US$ 193.100 millones para 2030. Perú, con cerca de 18 millones de usuarios de billeteras móviles y más de 15 millones de transacciones diarias, se posiciona como uno de los mercados más activos de Sudamérica. Este crecimiento se alinea con tendencias globales que apuntan hacia una digitalización acelerada de los sistemas de pago, impulsada por la comodidad, seguridad y eficiencia que ofrecen las nuevas tecnologías.




