El año que comienza en realidad no es el 2023 después de Cristo

El año que comienza en realidad no es el 2023 después de Cristo

El año que comienza es el 2023 después de Cristo, según el calendario que seguimos mayoritariamente en Occidente. 

Sin embargo, en realidad no es el año 2023 después del nacimiento de Cristo, ya que, según los historiadores, esa cifra es el resultado de un cálculo que hoy sabemos que es errado. Es decir, Cristo habría nacido exactamente hace 2023 años. 

Las generaciones iniciales de cristianos no contaban los años tomando como referencia la fecha del nacimiento de Jesús. En el Imperio romano en el que habitaban existieron diferentes criterios para llevar las cuentas. Uno de ellos, por ejemplo, era tomando como referencia la fecha de la fundación de Roma. 

También había sistemas que no implicaban una numeración, como identificar los años según quiénes eran los cónsules que estaban en el poder o qué edición de las olimpíadas se celebraba.

Dionisio el Exiguo, un monje sirio que vivía en Roma y que además era matemático, hizo cálculos y llegó a la conclusión hacia el año 532 d.C. de que Jesús había nacido en el año 754 ab urbe condita. 

Propuso entonces que a ese año se lo denominara 1 anno Domini, en español el año 1 del señor, y esta clasificación con el tiempo se extendió, aunque no de manera simultánea en todos los territorios.

Siglos después, los estudiosos detectaron “imprecisiones históricas”, volvieron a hacer cálculos y determinaron que Jesús no nació en el paso del año 1 a. C. a 1 d. C., sino posiblemente tres años antes de la denominada era de Cristo. O, en palabras de la catedrática, “en el tres antes de sí mismo”. 

Para el momento en que se detectó el error de cálculo, el conteo estaba consolidado y extendido y se decidió no hacer modificaciones.

La forma en la que se organizó la contabilización de los años tiene una singularidad en la que no nos paramos a pensar habitualmente: no existe el año 0.