El panorama de la criptoeconomía en Estados Unidos experimenta un giro radical tras la reciente asunción del Presidente Trump, quien durante su campaña electoral prometió una revisión de la política regulatoria hacia los activos digitales. Este cambio de rumbo se produce en un contexto donde la capitalización del mercado cripto ha mostrado una volatilidad significativa en los últimos años, con periodos de auge seguidos de correcciones abruptas que han generado debate sobre la necesidad de una supervisión más estricta.
Según la investigación publicada por The New York Times, las autoridades federales han anunciado que las llamadas “memecoins” no estarán sujetas a una regulación tan rigurosa, marcando un contraste con la postura anterior. Esta decisión se complementa con la suspensión de varias investigaciones importantes dirigidas a destacadas empresas del sector de las criptomonedas y con la pausa, acordada por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), en un caso de fraude contra un prominente empresario del ámbito cripto.
Esta rápida sucesión de eventos, apenas un mes después de la investidura del Presidente Trump, sugiere un desmantelamiento casi total de la ofensiva gubernamental que durante años se había implementado contra la industria cripto. Una industria caracterizada por su volatilidad, y en la que se han detectado casos de fraude, estafas y robos. Es importante recordar que durante su campaña, Trump buscó activamente donaciones de inversores con importantes recursos en el sector cripto y promocionó su propia moneda digital, anticipando un enfoque más favorable a este mercado.
A pesar de las expectativas generadas por las promesas de campaña, la velocidad y la magnitud de estos cambios han sorprendido a muchos dentro de la industria cripto. La SEC acordó retirar su demanda contra Coinbase, la principal empresa de criptomonedas en Estados Unidos. Simultáneamente, ejecutivos de alto nivel en firmas como Gemini, OpenSea y Uniswap Labs revelaron que la agencia había detenido las investigaciones en curso contra sus respectivas compañías.
Además, un ejecutivo de Consensys, otra empresa importante en el sector, informó que la SEC había aceptado retirar una demanda dirigida a uno de los productos más populares de la compañía. Este conjunto de decisiones representa un alivio significativo para las empresas y los inversores en el mercado cripto, quienes venían enfrentando un escrutinio regulatorio cada vez mayor.
Cameron Winklevoss, fundador de Gemini, expresó su optimismo en la red social X, afirmando que estos acontecimientos marcan “otro hito hacia el fin de la guerra contra las criptomonedas”. Winklevoss añadió que se siente “feliz de pasar página” en este capítulo, reflejando el sentir generalizado de un sector que espera un futuro con un entorno regulatorio más favorable y un mayor margen para la innovación y el crecimiento.




