EEUU contra Google: Argumentos presentados en la audiencia para abordar su monopolio de búsqueda

En el epicentro de una batalla legal que podría redefinir el panorama digital, el Departamento de Justicia de EE.UU. y Google han presentado sus argumentos finales ante el juez federal Amit P. Mehta sobre cómo abordar el ya dictaminado **monopolio** ilegal de la compañía en el mercado de búsquedas en internet. Tras tres semanas de interrogatorios a más de dos docenas de testigos, el juicio, que tuvo lugar en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito de Columbia, llegó a su fin el pasado viernes, dejando al juez Mehta con la tarea de emitir una sentencia que podría tener consecuencias trascendentales.

Según la investigación publicada por The New York Times, la administración pública ha propuesto medidas drásticas para contrarrestar la posición dominante de Google, incluyendo la venta obligatoria de su navegador Chrome y el intercambio de datos confidenciales con sus competidores. Por su parte, Google aboga por ajustes más moderados en sus prácticas empresariales, argumentando que las propuestas del gobierno son excesivas y podrían acarrear consecuencias negativas imprevistas.

El juez Mehta deberá sopesar cuidadosamente los argumentos de ambas partes antes de dictar su sentencia, prevista para agosto. Su decisión no solo afectará el futuro de Google, sino también el de sus rivales y la forma en que los usuarios acceden a la información en línea. Este caso se originó tras la sentencia de agosto pasado, en la que el juez Mehta dictaminó que Google había infringido las leyes antimonopolio al pagar miles de millones de dólares a empresas como Apple, Samsung y Mozilla para que su motor de búsqueda apareciera automáticamente en sus navegadores y smartphones. Además, el juez determinó que el monopolio de Google le permitía inflar los precios de algunos anuncios de búsqueda, lo que aumentaba su ventaja competitiva de manera injusta.

En el centro del debate se encuentra la propuesta del gobierno de obligar a Google a ceder el control de Chrome y a compartir sus resultados de búsqueda y publicidad con otras empresas, permitiéndoles así desarrollar sus propios motores de búsqueda. Además, se plantea que los competidores de Google, incluyendo empresas de inteligencia artificial, tengan acceso a datos sobre las búsquedas de los usuarios de Google y los sitios web que visitan. La administración pública ha advertido que, de no tomarse medidas contundentes, Google podría extender su dominio a otras áreas tecnológicas, especialmente la inteligencia artificial. La búsqueda en internet está experimentando una profunda transformación con la llegada de la IA y los chatbots, como Gemini de Google, que están cambiando la forma en que las personas encuentran información en la web.

Por su parte, Google argumenta que las propuestas del gobierno pondrían en peligro productos populares entre los usuarios y comprometerían la privacidad y la seguridad de la navegación en internet. Sundar Pichai, consejero delegado de Google, testificó que compartir los datos de la empresa con sus competidores socavaría la privacidad de sus usuarios, recordando un incidente de 2006 en el que AOL reveló datos de búsqueda que permitieron a periodistas identificar a un individuo basándose en sus consultas. La defensa de Google también destacó la existencia de una fuerte competencia en el ámbito de la IA, mencionando el éxito de ChatGPT de OpenAI como ejemplo. Además, en 2017, la Unión Europea impuso una multa récord a Google por abusar de su posición dominante en el mercado de búsquedas, lo que subraya la preocupación global en torno a las prácticas de la empresa.

Durante la audiencia, varios competidores de Google, incluyendo OpenAI y la empresa de chatbots Perplexity, manifestaron su interés en adquirir Chrome si se pusiera a la venta. Testigos del gobierno afirmaron que el acceso a los datos de búsqueda y publicidad de Google daría a las empresas de IA una ventaja significativa en su intento de competir con la empresa. El juez Mehta planteó preguntas clave a los testigos sobre la capacidad de los rivales de Google para competir sin la intervención del tribunal, así como sobre el impacto de la IA en el mercado de búsquedas, lo que revela su interés en comprender a fondo las implicaciones de esta tecnología en el caso. La situación de la competencia en el mercado de navegadores web, donde Chrome ostenta una cuota de mercado superior al 60% a nivel mundial, es un factor determinante en el análisis del caso.