Estados Unidos ve con buenos ojos el reciente reinicio del diálogo indirecto con Irán sobre su programa nuclear, pero advierte que no descarta ninguna opción para impedir que Teherán desarrolle un arma atómica. Así lo afirmó el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien señaló que, aunque se prioriza la vía diplomática, las fuerzas armadas están listas para actuar si las negociaciones fracasan.
En declaraciones al programa Face the Nation de CBS, Hegseth calificó de “productivos” los primeros intercambios, realizados el sábado en Omán entre delegaciones de ambos países. “Esperamos no tener que recurrir a la acción militar, pero lo haremos si es necesario”, dijo, añadiendo que EE.UU. UU. tiene capacidad para intervenir “con profundidad y escala”.
El presidente Donald Trump también se refirió al tema. Afirmó que una posible acción conjunta con Israel sería “absolutamente posible” si los diálogos en Mascate no avanzan. Trump, quien en 2018 retiró a su país del acuerdo nuclear con Irán, ya había advertido en marzo que “si no hay acuerdo, habrá bombardeos”.
El sábado, la Casa Blanca calificó como “positivas y constructivas” las conversaciones entre el enviado especial Steve Witkoff y el canciller iraní Abás Araqchí. Sin embargo, el diálogo fue indirecto: ambas delegaciones permanecieron en salas separadas e intercambiaron mensajes a través del ministro de Exteriores de Omán.
Las diferencias persisten. EE.UU. UU. busca ampliar el alcance de las conversaciones e incluir el programa de misiles balísticos iraníes y su respaldo a grupos armados como Hezbollah, mientras que Teherán insiste en tratar exclusivamente el tema nuclear.
En paralelo, la OIEA ha informado que Irán posee 274 kg de uranio enriquecido al 60 %, muy cerca del umbral necesario para una bomba nuclear.




