En una reunión celebrada en Ginebra, Suiza, altos representantes de Estados Unidos, Ucrania y líderes europeos debatieron el plan de paz de 28 puntos impulsado por la administración de Donald Trump. El encuentro, calificado como “muy productivo” por el jefe de gabinete ucraniano Andriy Yermak, tuvo como eje central la propuesta estadounidense que plantea, entre otras medidas, que Ucrania ceda parte de su territorio para alcanzar un alto al fuego con Rusia.
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, lideró la delegación diplomática de EE. UU. y destacó que la iniciativa recoge “aportes de todas las partes relevantes”, según declaró a la cadena CNN. A pesar de las críticas, Washington considera el documento como un marco viable para avanzar hacia una “paz justa y duradera”, en un conflicto que ha dejado miles de muertos y millones de desplazados desde su inicio en 2022.
Zelenski rechaza cesión de territorios
Durante el desarrollo de la cumbre, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski expresó su firme oposición a cualquier acuerdo que implique entregar regiones ocupadas por Rusia. “La paz debe ser fuerte y digna. No podemos aceptar condiciones que premien la agresión”, declaró desde Kiev.
Zelenski agradeció el involucramiento de Trump y de varios gobiernos europeos, pero insistió en que Rusia continúa su ofensiva militar sin mostrar disposición real al diálogo. “Putin sigue matando, sin importar cuántas vidas rusas o ucranianas se pierdan”, acusó el mandatario.
La propuesta estadounidense contempla reconocer de facto como territorios rusos a Crimea, Donetsk y Lugansk, a cambio de garantías de seguridad equivalentes a las que otorga la OTAN, además de la reincorporación de Rusia al G8 y restricciones sobre el ingreso de Ucrania a la Alianza Atlántica.
Unión Europea exige ser parte del acuerdo
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, exigió que la Unión Europea tenga un rol protagónico en cualquier iniciativa de paz. A través de su asesor principal Björn Seibert, quien participó en la cumbre, la UE manifestó que “ningún acuerdo será viable si se construye a espaldas de Europa”.
Von der Leyen recordó que Kiev tiene el derecho soberano de definir su futuro europeo y remarcó que el bloque está comprometido con la reconstrucción del país, su integración al mercado común y su futura adhesión plena a la Unión Europea.
La posición europea contrasta con varios puntos del plan de Trump, especialmente aquellos que implican limitar las aspiraciones euroatlánticas de Ucrania y aceptar retrocesos estratégicos frente a Moscú.
Pese a los cuestionamientos desde Kiev y Bruselas, el gobierno estadounidense insistió en que el plan no representa una imposición, sino un punto de partida. “Este es un marco negociador que busca evitar más pérdidas humanas”, declaró el emisario Steve Witkoff en rueda de prensa desde Ginebra.
El documento ha sido bien recibido por el Kremlin. Vladimir Putin declaró que el plan “puede ser la base de una solución definitiva al conflicto”, lo que encendió las alarmas entre los países que apoyan la soberanía e integridad territorial de Ucrania. Mientras tanto, la administración Zelenski inició una ronda de consultas con sus aliados para evaluar los riesgos políticos, militares y diplomáticos de aceptar una propuesta que podría formalizar la pérdida de parte de su territorio.




