Estados Unidos ejecutó un nuevo ataque contra un presunto buque narcotraficante en aguas del Pacífico, el primero en esa zona y el octavo desde septiembre, según confirmó el Pentágono. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó que dos tripulantes del barco murieron durante la operación, mientras que las fuerzas estadounidenses no registraron bajas.
El buque, identificado por la inteligencia norteamericana, era sospechoso de transportar narcóticos a través de una ruta internacional de contrabando. “Los narcoterroristas que intenten traer veneno a nuestras costas no encontrarán puerto seguro en ningún lugar del hemisferio”, declaró Hegseth.
El ataque, difundido mediante un video en el que se aprecia la embarcación envuelta en llamas tras el impacto, se realizó contra un navío operado por una organización calificada como terrorista y vinculada al narcotráfico. Hegseth comparó a los cárteles con grupos extremistas como Al Qaeda: “Así como ellos atacaron nuestra patria, estos cárteles libran una guerra contra nuestra frontera y nuestro pueblo. No habrá refugio ni perdón, solo justicia”.
La administración de Donald Trump ha justificado la ofensiva como parte de un “conflicto armado no internacional” contra los cárteles, argumentando que el narcotráfico constituye un “ataque armado” debido al alto número de muertes por sobredosis en Estados Unidos.
Hasta la fecha, al menos 34 personas han muerto en estos bombardeos contra presuntos barcos con droga. El episodio más reciente antes del ataque en el Pacífico ocurrió en el Caribe, donde un submarino fue destruido y solo dos hombres sobrevivieron. Uno de ellos, ecuatoriano, fue liberado por falta de pruebas, mientras que el otro, colombiano, continúa hospitalizado bajo custodia judicial.
El operativo llega en un contexto de creciente fricción diplomática entre Washington y varios gobiernos latinoamericanos.
En Colombia, el presidente Gustavo Petro se reunió con el embajador estadounidense en un intento por superar la crisis tras las recientes acusaciones de “amenazas de invasión”. Además, expertos de la ONU advirtieron que estas acciones militares podrían constituir una violación de la soberanía de los países involucrados.




