Por Ricardo Mc Cubbin | Fuente: El Comercio
Desde este sábado 5 de abril, Estados Unidos aplica un arancel del 10% a productos procedentes del Perú, pese a que ambos países mantienen un Tratado de Libre Comercio (TLC) en vigor desde 2009. La medida forma parte de una nueva política comercial impulsada por el presidente Donald Trump, que también afecta a más de 180 países con tarifas diferenciadas. India y Suiza, por ejemplo, recibirán aranceles del 26% y 31% respectivamente a partir del 9 de abril.
“Las demás naciones nos han impuesto impuestos ocultos a través de la manipulación de sus monedas y de barreras comerciales; es hora de responder con firmeza”, declaró Trump el pasado 2 de abril en un pronunciamiento desde el Jardín de Rosas de la Casa Blanca. Según
El anuncio ha generado reacciones inmediatas en todo el mundo. China, la segunda economía global, anunció que desde el 10 de abril impondrá un arancel del 34% a todas las importaciones estadounidenses, en lo que constituye una medida espejo a las disposiciones de Washington.
Un golpe directo al comercio exterior peruano
Para el Perú, esta medida tiene un impacto directo sobre su balanza comercial, especialmente en productos agrícolas y manufacturas que constituyen una parte clave de las exportaciones hacia Estados Unidos. Según explicó Arturo García Villacorta, profesor de los Programas de Finanzas de la Universidad ESAN, a Infobae Perú, los principales productos exportados hacia el país norteamericano son minerales y manufacturas, mientras que se importan principalmente alimentos procesados, espárragos, arándanos y uvas.
“Las medidas de Trump van a afectar el volumen de exportación. Sin embargo, el Perú todos estos años ha tenido una balanza comercial altamente superavitaria. El año pasado, el superávit comercial fue de USD 24 mil millones. Exportamos casi un 35% más de lo que importamos”, detalló el economista.
No obstante, advirtió que los aranceles podrían tener efectos adversos más amplios. “Va a tener, en primer lugar, un efecto en EEUU en cuanto a incrementar la inflación y provocar desaceleración económica. Igualmente, tiene un efecto en el mundo y habrá menor crecimiento internacional”, subrayó García Villacorta.
China responde con fuerza
China, uno de los principales afectados por la política arancelaria de Donald Trump, respondió con contundencia. Desde el Consejo de Estado del país asiático, la Comisión Arancelaria emitió un comunicado condenando las nuevas tarifas estadounidenses.
“Esta práctica de Estados Unidos no se ajusta a las normas comerciales internacionales, socava gravemente los derechos e intereses legítimos de China y constituye una práctica típica de intimidación unilateral”, sentenció el comunicado oficial.
La respuesta china no es aislada. En los últimos días, otros países han evaluado implementar medidas recíprocas ante lo que consideran una violación al espíritu de los acuerdos comerciales internacionales. En el caso de China, si se suman los nuevos aranceles del 34% a los ya existentes, los productos chinos que ingresen al mercado estadounidense enfrentarán tarifas acumuladas de hasta el 54%.
El Perú articula una respuesta multisectorial
Ante la inminencia del golpe económico, el gobierno peruano ha comenzado a coordinar medidas para mitigar el impacto. El 4 de abril, la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Desilú León, sostuvo una reunión con los principales gremios empresariales del país para evaluar escenarios y definir estrategias.
“Estamos enfrentando un nuevo reto internacional que pone a prueba nuestra capacidad de adaptación y respuesta. Por ello, hemos articulado un plan de acción en tres ejes: evaluación del impacto, diversificación de mercados y apoyo a las empresas exportadoras”, afirmó la ministra León.
El plan cuenta con la participación del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Economía y Finanzas, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, y el Ministerio de la Producción. Además, se ha conformado un grupo multisectorial que evaluará medidas concretas para proteger la competitividad de los sectores más afectados.
En el encuentro participaron representantes de alto nivel del sector empresarial, entre ellos, César Tello, presidente de la Asociación de Exportadores (ADEX); Gabriel Amaro, presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP); Roberto De La Tore, presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL); Felipe James, presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI); y Gabriel Daly, gerente general de la Confederación de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep).
“Nos preocupa que las medidas unilaterales de Estados Unidos perjudiquen a sectores clave de nuestra economía. Pero también vemos una oportunidad de fortalecer nuestra presencia en otros mercados”, expresó Tello tras la reunión.
Perspectiva económica global
Expertos internacionales coinciden en que la nueva ola de proteccionismo impulsada por Trump podría desencadenar una guerra comercial de mayor escala. “Estamos entrando a una etapa de imprevisibilidad. Las represalias entre potencias podrían llevar a una contracción del comercio global, lo que afectaría especialmente a países exportadores como el Perú”, señaló la analista económica de Bloomberg, Maria Thompson.
Desde la Organización Mundial del Comercio (OMC), se ha instado a los países a resolver sus diferencias dentro del marco institucional y evitar escaladas que comprometan la estabilidad económica global.
Repercusiones políticas
A nivel político, las nuevas políticas de Trump también han sido duramente criticadas. Legisladores demócratas y algunos republicanos han manifestado su preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener en los consumidores estadounidenses, debido al aumento de precios y la posibilidad de escasez de productos importados.
Mientras tanto, la administración Trump ha reiterado su compromiso con lo que considera una “reforma comercial justa” que proteja los intereses de los trabajadores estadounidenses. “No permitiremos que se aprovechen de nosotros. El comercio debe ser justo, no solo libre”, declaró el mandatario en su discurso oficial.
¿Qué puede hacer el Perú?
Frente a este escenario, el Perú enfrenta el desafío de diversificar rápidamente sus mercados de exportación y fortalecer su capacidad de negociación internacional. Las oportunidades podrían surgir en Asia, Europa y América Latina, donde existen tratados vigentes o en negociación que podrían absorber parte de la oferta que ahora se verá afectada por los aranceles estadounidenses.
Por ahora, el gobierno se ha comprometido a proteger los sectores estratégicos y brindar apoyo técnico y financiero a las empresas que puedan sufrir un impacto directo por estas nuevas políticas comerciales. En las próximas semanas, se espera la implementación de medidas concretas de apoyo, incluyendo la facilitación de trámites aduaneros, incentivos a la innovación productiva y la promoción de nuevos destinos comerciales.



