Este 22 de julio, instituciones educativas de nivel inicial en todo el país abrieron sus puertas a las familias y comunidades para conmemorar el Día del Logro, una fecha clave en el calendario escolar peruano que permite visibilizar los aprendizajes alcanzados por los estudiantes más pequeños durante el primer semestre del año.
Con exposiciones creativas, presentaciones artísticas, actividades lúdicas y trabajos manuales elaborados por niñas y niños de entre tres y cinco años, los centros educativos mostraron cómo se construyen aprendizajes significativos desde la primera infancia. La jornada se vivió como una verdadera fiesta pedagógica, donde docentes, directores y padres de familia compartieron los avances y retos del proceso educativo.
Vínculo entre escuela, familia y comunidad
El Ministerio de Educación impulsa esta actividad como parte de su política de fortalecimiento del vínculo entre escuela, familia y comunidad. De acuerdo con la estrategia oficial, el Día del Logro busca no solo compartir evidencias del trabajo en aula, sino también generar una cultura de valoración hacia la educación inicial, clave en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños.
“El compromiso es colectivo. Aquí no solo celebramos lo que aprenden los niños, sino también el esfuerzo del maestro y el acompañamiento de las familias”, señaló una directora de Huánuco durante la jornada, destacando la importancia de involucrar a todos los actores educativos en el proceso formativo.
Educación inicial como derecho y prioridad nacional
La celebración se realiza de manera simultánea en zonas urbanas y rurales, reafirmando el derecho de todos los niños y niñas a una educación inclusiva, afectiva y pertinente. Aunque las condiciones varían según el territorio, en todos los casos se reafirma el mensaje de que la educación inicial no es un servicio opcional, sino un derecho fundamental que debe ser garantizado con calidad y equidad.
Según el enfoque del MINEDU, estos espacios permiten también reflexionar sobre los desafíos que persisten en el acceso y la permanencia en el nivel inicial, especialmente en comunidades alejadas, donde aún se registran brechas de infraestructura, materiales y recursos humanos.




