EDITORIAL. Y se hizo justicia

Luego de 10 años de un intenso proceso judicial, que enfrentó a la Junta Administradora de Bienes de la Gran Unidad Escolar Leoncio Prado con la firma Carrión, el colegio logra recuperar unos terrenos en el Jr. Bolívar con San Cristóbal que los inquilinos Nicolás Bernal y esposa, pretendieron apropiarse. Primero inscribiendo la propiedad a su nombre apelando a una presunta prescripción adquisitiva de dominio, claro está, con la complicidad de algunos malos funcionarios del Sunarp, y luego lo vendieron a Alfredo Carrión y este a su vez trató de transferirlo a Carlos Capellini Rojas luego de unos meses.

Según el profesor Gregorio Robles, así como el actual director, Felipe Saldívar, se logra recuperar esa extensa propiedad de tres mil metros cuadrados, que la justicia en esta ciudad en sucesivas sentencias no le reconocía el derecho de propiedad, por lo que tuvieron que llegar hasta el recurso de casación y es la Sala Civil de la Corte Suprema de la República, que finalmente pone las cosas en su lugar y reconoce como legítimo propietario a la G.U.E. Leoncio Prado.

Es bueno resaltar que los padres de familia, profesores y administrativos apoyaron en la lucha para hacer respetar la propiedad cuando decidieron ocupar o tomar el local, impidiendo que los “compradores” ingresaran y construyeran, lo que hubiera hecho más difícil y hasta imposible la recuperación, causando un enorme perjuicio a la emblemática institución educativa de Huánuco. Lo que queda es esperar que se le dé un buen uso, en convenio con la Municipalidad, el Gobierno Regional, etc.