Editorial. Vitales plantas de oxígeno

Afortunadamente estamos en pleno descenso de la segunda ola del coronavirus y con ella también ha caído, al menos temporalmente, la inmensa necesidad de oxigeno medicinal. Sin embargo, hasta hace poco, no se cubría la demanda de en el hospital Contingencia.

Decimos temporalmente, porque como ya lo hemos dicho antes, el comportamiento del virus en Europa por lo general nos muestra de manera anticipada cómo será la crisis en nuestro país. Con esto queremos decir que, a no ser que la gran mayoría de la población esté vacunada para dentro de dos o tres meses, una tercera ola podría ser mucho más devastadora que la anterior. 

Sin embargo, así como vamos con un Estado tan ineficiente y corrupto, es poco probable que para fines de abril se llegue a vacunar a al menos el 5 % de la población.

Lo que generará nuevamente colapso y crisis total en los hospitales y centros médicos, alta demanda de oxígeno y decenas de miles de familias afectadas.

A un año de la pandemia, la provincia de Huánuco está actualmente mejor preparada en términos de plantas de oxígeno, tres de ellas pequeñas y recientemente instaladas. Dos instaladas por una ONG y otra adquirida por Cáritas, la cual se compró con el dinero recaudado por una gran colecta donde miles de personas participaron. 

Asimismo, el Gobierno Regional Huánuco ha anunciado la compra de seis plantas de oxígeno, que esperamos lleguen y sean instaladas antes del inicio de la tercera ola y no para después.

Por otro lado, llama tremendamente la atención que la planta de Cáritas, cuya producción de oxígeno será destinada a los hospitales de EsSalud y Contingencia, tendrá un costo de producción bastante alto. Estamos hablando de S/54 000 soles mensuales considerados como gastos operativos, que sería interesante y lo más responsable aclaren en qué serán destinados. 

Estamos hablando de dinero recolectado, tanto de ciudadanos como de empresas e instituciones públicas, que incluso se han ganado hasta denuncias por apoyar la causa. Y no sería dable ni correcto que se pretenda aprovechar dicha oportunidad para lucrar.