La pasión por el fútbol por parte de los hinchas o barras bravas muchas veces ha provocado algunas salvajadas como la última realizada por los seguidores del equipo de Universitario de Deportes. Los fanáticos se juntaron en las afueras del Estadio Nacional, donde realizaron un “banderazo” por su aniversario número 96 del club crema.
La celebración fue considerada de terror, no por los ruidos estridentes que rompieron la tranquilidad de la ciudad limeña, sino por el gran riesgo de contagio que generaron estos irresponsables jóvenes al reunirse de manera tan numerosa y sin cumplir con las normas de salubridad ni distanciamiento.
De manera insensible, cientos de hinchas cantaban y saltaban, algunos sin mascarillas de protección, como si no existiera amenaza alguna como la del coronavirus, cuando se entiende en este momento a miles de personas de todo nivel social y profesión. Obviamente, entre ellos están nuestros héroes, los profesionales de la salud, los militares y policías, todos ellos arriesgan sus vida a diario para evitar que más gente muera. Y sin embargo, a la turba crema, no le interesó nada de eso y prosiguieron con su fiesta.
Estos señores caminaron por las calles haciendo reventar cientos de fuegos artificiales con una pasión descontrolada.
Entendemos que todos estamos algo cansados y hasta frustrados del nuevo estilo de vida que la pandemia nos está obligando a llevar; sin embargo, por la salud de nuestras familias y la de nosotros mismos, no podemos tirar todo al tacho solo por una mera celebración.
Consideramos que no vale la pena que ninguna persona muera, literalmente, por celebrar un aniversario, sea el que fuere.
Comprendemos también que se trata de un equipo histórico y considerado uno de los más grandes equipos que tiene el Perú, pero penosamente han demostrado muy poco criterio al salir a las calles a realizar esta celebración.
Es imposible medir el daño que han generado de manera inmediata; sin embargo, en el transcurso de dos semanas se sabrá con mayor precisión un aproximado de cuántas personas resultaron contagiadas con el virus, y sus posibles consecuencias.




