Ayer juramentó el nuevo gabinete ministerial y con ello surgió una aparente estabilidad política. Es poco probable que el Congreso se quede con las manos cruzadas sin hacer nada.
Ya se conoce que tienen la intención de vacar a Vizcarra, el problema de esto es que han elegido el peor momento para hacerlo. No solo hay inestabilidad política, sino también económica y sanitaria.
Estamos en la peor crisis sanitaria que nuestro país ha vivido y, sin embargo, para muchos de estos señores congresistas, no es relevante.
Tristemente, se sigue pensando en intereses grupales y de élites, mientras que con sus acciones demuestran lo poco que les interesa el pueblo.
Por otro lado, cabe resaltar el discurso el presidente Vizcarra, quien llamó a la unión, la paz y a trabajar juntos por el progreso del país. Dijo que no se trata de un beneficio personal sino del beneficio común, para el pueblo.
Por eso, es importante trabajar unidos para vencer a esta pandemia, que día a día sigue contagiando y matando a las personas. Por supuesto, trabajar también en la recuperación económica del país.
Al igual que la pandemia, la crisis política también ha dejado muchos heridos, especialmente en el partido de Acción Popular.
Estos congresistas, han quebrantado su ética y se han olvidado de la gran herencia del inolvidable Fernando Belaúnde Terry. Antes eran los fujimoristas, ahora se volteó la torta.
Es muy probable que el congreso ya haya definido su siguiente ataque. Ellos quieren sacar a Vizcarra del poder, de humillarlo. No se trata de alguna incapacidad para gobernar, sino de revanchismos baratos por intereses mezquinos.
Ojalá que este nuevo gabinete pueda trabajar por el bien del país. Los ciudadanos ya estamos hartos de ineptitudes y actos de corrupción en las instituciones públicas.




