Editorial. Siguen muriendo

Cada día siguen muriendo nuestros hermanos en Huánuco. Tanto en sus casas como en los hospitales y centros de salud. Esta pandemia está matando sin distinción, a jóvenes y adultos, a millonarios como a pobres.

Pensando interiormente y si sobrevivo a esta pandemia, desde esta columna estamos convencidos de que lo que se tendría que entablar una demanda a los responsables de las instituciones encargadas de velar por la salud de la población y quienes siguen fallando en hacer su trabajo.

Su pasividad, incapacidad e irresponsabilidad para manejar la crisis de salubridad ha generando este tremendo caos en el que nos encontramos.

Definitivamente que la población tiene mucha responsabilidad del alto nivel de contagio; pero las autoridades, independientemente de la idiosincrasia de nuestra población, no cumplieron con su trabajo de sensibilización, planeamiento y plan de contingencia para esta crisis que se sabía se iba a tener.

Algo que ratifica lo critica de la situación es la desaprobación y hasta repudio de la población para con ciertas autoridades. Debido a su espectacular incapacidad para el manejo de gestión.

Desde esta columna invitamos a la población a considerar y analizar esta crisis. Que es bastante probable, solo terminará en una terrible ‘masacre’, con gente falleciendo en las calles como se vio el año pasado en Ecuador.

Sin la violencia, sin embargo, con mucho plomo, necesitamos preguntarnos si queremos que nos sigan gobernando este tipo de autoridades. 

Más de mil personas han muerto y muchas más morirán en los siguientes meses. A pesar de ello, la fiscalía de prevención se hace de la vista gorda, con ellos no es simplemente.