Pusieron el dedo en la llaga. El vicegobernador ingeniero Erasmo Fernández y el alcalde de Leoncio Prado pidieron la declaratoria en emergencia del sector salud. Consideramos que no es una medida excesiva para nada, por el contrario muy urgente y realista. Es totalmente inaceptable que uno de los sectores más necesarios y sensibles del pueblo huanuqueño y del país en general, se encuentre continuamente atravesando hondas crisis.
Salud es el sector que más presupuesto consume el Estado. Año a año, este presupuesto se ve incrementado de manera significativa, bajo el tenor de creciente demanda poblacional, la compra medicinas y equipos médicos, por mencionar algunos. Sin embargo, cada vez más vemos que los servicios no solo son ineficientes sino también incapaces de cubrir la necesidad poblacional.
El pueblo está hastiado de los hospitales inconclusos o de lenta edificación y en algunos distritos y provincias, peor aún, totalmente abandonados. Los locales de contingencias en construcción tanto de Tingo María como en Huánuco, el hermilio valdizán, no hay cuando puedan ser terminados. A pesar de esto, ambos locales con vicios y observaciones, siguen atendiendo a pacientes. Tristemente es lo mejor que tenemos, por ahora.
Los anteriores funcionarios no han podido solucionar los problemas. Definitivamente no es nada fácil solucionar problemas que se arrastran por décadas, pero tampoco podemos seguir así. Se necesita funcionarios que le pongan decisión e identidad a su trabajo. Estamos seguros que si hay especialistas huanuqueños con esta capacidad de gestión y decisión, pero tienen que ser apoyados.
Estas dificultades se presentan también en el hospital de EsSalud Huánuco, donde los equipos, a pesar de ser nuevos, están malogrados, ejemplo el tomógrafo adquirido hace un año, y como consecuencia se tiene que recurrir a servicios privados, afectando aún más el bolsillo del asegurado.
¿Hasta cuándo? El pueblo necesita y reclama una debida atención médica. Los técnicos funcionarios de la Diresa deberían proporcionar un exhaustivo informe sobre el personal, equipos y locales que tienen para después de evaluarlos, solicitar al Gobierno central una pronta solución. Con la salud no se debe jugar.



