Editorial. Se acordaron de los pueblos indígenas

 Los operadores de salud siguen arriesgando sus vidas cruzando bosques, altas montañas y caudalosos ríos para cumplir con su labor de inmunización a la población marginada de las regiones de Huánuco y Ucayali.

Según informaron las direcciones de salud de ambos departamentos, han iniciado una campaña de difusión con el fin de educar y concientizar a los nativos de estas diferentes etnias.

El objetivo es que puedan entender y comprender la importancia de la vacunación, pues de un tiempo a esta parte, se conocía que eran renuentes a recibir la vacuna por sus costumbres o creencias.

Es muy importante aclarar que este fenómeno no sólo sucede en las zonas nativas, sino también en las mismas ciudades y otras zonas alejadas. En este diario hemos informado de muchos sectores de la población que no quieren vacunarse por tener una alta desconfianza de la vacuna.

Esto podría ser debido a la gran abundancia de noticias falsas que circulan en las redes sociales que terminan viralizándose, gracias a que los mismos ciudadanos las siguen compartiendo.

Pero existen soluciones, para eso están las campañas de difusión y sensibilización que han demostrado que funcionan y son efectivas. Sin embargo, estas deben de realizarse arduamente en ambas regiones, mediante las respectivas oficinas de imagen institucional y trabajando de la mano con el personal de salud, ya que ellos son quienes están en el campo.

Las campañas informativas exhortan a la población a cumplir las medidas de bioseguridad.

Existen decenas de formas y estrategias de sensibilización y motivación para concientizar a las personas. De hecho, la pólvora ya está inventada y no necesitan pensar mucho para poner en práctica estas campañas.

Pero desgraciadamente, las instituciones son renuentes a destinar decentes presupuestos de difusión para estos programas.

Sólo lo hacen a manera de obligación para cumplir con su rol informativo y no se les da la importancia, ni el valor debido.

Por otro lado, felicitamos y agradecemos el sacrificio que realiza el personal de salud, quienes abandonan sus hogares para arriesgar sus vidas y cumplir con el objetivo de ir a vacunar en estos lugares lejanos de difícil acceso.