Paciente de EsSalud muere en Navidad por falta de oxígeno

EDITORIAL. SALVEMOS A HUÁNUCO

Este pueblo, cuna del grito libertario, se ahoga por falta de oxígeno y ayuda. No es intención de este diario alarmar a la población, pero es un hecho real: este departamento se ha convertido en el foco de contagio de covid-19 más alarmante del Perú. Las cifras oficiales de muertos y contagiados son de suma preocupación. Ayer nomás se reportó más de una veintena de fallecidos. Los hospitales están atiborrados de enfermos e incluso estos han sufrido ayer la inclemencia de una corta lluvia torrencial. No hay un lugar adecuado ni para guarecerse de una lluvia. Así estamos, señores. 

Los hospitales no cuentan con recursos humanos ni materiales y ni qué decir del oxígeno. Este elemento vital escasea, y muchos se agravan y mueren. Mucha gente vive en la zozobra y viaja hasta Tingo María para conseguir oxígeno para sus familiares y amistades. Los hospitales son incluso focos de contagio debido a los tumultos desesperados. Todo el Perú ha vuelto su mirada a este pueblo y parece que no hay forma de ayudarlo. Lamentablemente a todo esto debemos sumar la total inoperancia de nuestras autoridades. 

Es durante una crisis que deben destacarse las mentes más preparadas de un gobierno, pero lamentablemente, y que esto se sepa bien y nunca se olvide, no tenemos los mejores cuadros. Uno es peor que otro. Que esto nos sirva para aprender a elegir bien y que sirva también para que cada quien sea consciente y no postule si tiene malas intenciones o no cuente con las condiciones idóneas propias de un buen gobernante. Ahora es momento de que muchas autoridades den un paso al costado y no sigan perjudicando más. Que se vayan todos…

Respetemos las últimas medidas anunciadas anoche por el presidente Sagasti. Esperamos que el apoyo logístico y humano llegue con prontitud a nuestro departamento, porque Huánuco agoniza. No permitamos que muera más gente y no perdamos la esperanza. Cuidémonos unos a los otros. Ahora solo contamos con una certeza: solo nosotros podemos salvarnos. Solo Huánuco puede salvar a Huánuco, señores.