EDITORIAL. ¿Qué quiere la CSJ? ¿Sangre?

Existe un gran problema social con los invasores de La Pedroza: que se posesionaron de esos terrenos y hasta la fecha la Corte Superior de Justicia de Huánuco no le da solución. Precisamente, los que dicen ser los legítimos dueños, es decir, la comunidad de Yurajhuanca, el martes se reunieron con el presidente de la Corte para solicitarle la orden de desalojo.

Ante la indiferencia, los dirigentes de las comunidades campesinas de este predio llamado Jatun Rumi La Pedraza, conocido como La Pedroza, en la comunidad de Yurajhuanca, amenazan con traer quince mil campesinos de Cerro de Pasco para recuperar por la fuerza los terrenos invadidos por traficantes de tierras que parcelaron y los están vendiendo.

Es posible evitar la violencia, que “la sangre no llegue al río”, en la medida que la Corte Superior de Justicia de Huánuco emita la sentencia respectiva y con ayuda de la policía lleve a cabo el desalojo.

Es un problema social, pues los llamados propietarios solicitan una resolución judicial, como si fuera un memorándum, lo cual tiene sus plazos y cada juez es autónomo en sus sentencias. La orden judicial de desalojo ofrecida por el presidente de la CSJ es poco seria, pues tanto los dueños como las autoridades, deberían dialogar para llegar a un salomónico acuerdo, evitando que ambas partes lleguen a extremos que nadie quiere y así se evite dañar la integridad física e incluso muertes inútiles.