EDITORIAL. Primer sentenciado por corrupción

Como todos sabemos, uno de los más importantes problemas de nuestro país es la corrupción. Nos referimos a los actos delictivos cometidos por funcionarios y autoridades públicas que abusan de su poder con el fin de beneficiarse económicamente. Muchas veces esa es su finalidad de llegar a ser autoridad, penosamente. Como muestra, un botón dice el viejo adagio, el prófugo expresidente Alejandro Toledo, preso al menos momentáneamente en EE. UU.

Todos los ciudadanos conocen a estos personajes, y es que son una gran mayoría las autoridades corruptas. Es por ello que terminan siendo señaladas como lacras. Obviamente, no solo autoridades, sino también jueces y fiscales, recordemos la agrupación criminal ‘Los cuellos blancos del puerto’.

En el caso de Huánuco, todas las municipalidades son o han estado bajo el oscuro manto de personajes corruptos que se han enriquecido y nunca cumplieron con el pueblo. De estas gestiones, penosamente, hasta ahora ningún alcalde ha ido preso; algo similar sucede con la presidencia regional, que como sabemos ha habido serias irregularidades.

Sin embargo, parece haber luz al final del túnel, hace poco se dio a conocer de una sentencia de pena privativa de la libertad suspendida, para David Herrera Yumpe, por haberse aprovechado del cargo, cuando se desempeñaba como jefe del Comité de Licitación para la compra de productos para el Programa de Complementación Alimentaria de la Municipalidad de Huánuco durante el gobierno de Giles–Zevallos, en el año 2012.

Curiosamente, Herrera Yumpe es exalcalde de Tomayquichwa y actualmente es alcalde de Ambo. Según especialistas, la sentencia fue muy benigna para tamaña falta.

En la CSJ de Huánuco y en la Fiscalía existen un sin número de denuncias contra algunas exautoridades, ejemplo Luis Picón, Rubén Alva, y casi todos los exalcaldes, que fueron por consigna archivados misteriosamente.

Nuestra realidad nos demuestra que los procesos judiciales demoran años, al final terminan sin sentencia; los personajes involucrados, impunes y confiados en la injusticia, siguen persiguiendo sus sueños de ambición de retornar al poder para enriquecerse a costa del pueblo.

Que esta sentencia sea un ejemplo para que los señores magistrados actúen de conciencia, ya que estas personas perjudicaron a esta región, con pésimas obras, abandonadas y pagadas.