EDITORIAL. Pretenden retornar al Congreso

Con sed de venganza, los disueltos congresistas se están reciclando en diferentes partidos políticos, al parecer con el objetivo de vacar al presidente Martín Vizcarra. Según la prensa capitalina, la señora K y sus súbditos pretenden venganza por haber sido disueltos.

El camuflaje que utilizan es acomodarse en algún vientre de alquiler, no solo para retomar al poder con la organización mafiosa que tienen, y pareciera con el silencio cómplice del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que como Pilatos, pretendió desconocer dicha responsabilidad lavándose las manos y cediendo la posta a los Jurados Electorales Especiales (JEE). Sin embargo, luego de que el titular del JEE de Ica pidió absolución de tema, el Pleno del JNE debatirá mañana si los integrantes del disuelto congreso pueden participar de las elecciones.

Por otro lado, si analizamos el interés y motivación que tienen estos excongresistas para regresar al congreso, es más que obvio que sus razones son, sus intereses y conveniencias personales, el poder obstruccionista y la inmunidad parlamentaria, los nada despreciables sueldos, así como lobbys y viajes por todo el mundo a costa del erario nacional. Y por más que digan lo contrario, todo el país sabe que no tienen sangre en la cara.

Si nos enfocamos en la inmunidad, muchos ellos están bastante preocupados que tengan que irse presos por sus cuestionables acciones, así que este es su último recurso, protegerse en la inmunidad mientras tratarán de mitigar y desaparecer toda denuncia contra ellos para evitar la cárcel.

El problema con esto es, la población está hastiada de este tipo de personajes, y si el JNE les permite postular nuevamente, estarán reavivando el descontento popular y podríamos terminar con una revuelta violenta y sangrienta como está sucediendo en Chile, en Bolivia, Venezuela y en otros países. Las organizaciones electorales no deberían jugar con el pueblo.

De cualquier forma dependerá que los electores no los vuelvan a elegir, pues aun estando camuflados se les puede identificar. Nunca más deberían de volver al Congreso.