A la tragedia que vive el país debido a la pandemia del coronavirus, ahora se suma la desgracia de la muerte de 13 jóvenes en una discoteca en Olivos, Lima.
Este gravísimo hecho producto de la irresponsabilidad tanto de los organizadores del evento, como de los jóvenes que concurrieron por decenas a dicho local, aún sabiendo de la prohibición de aglomeración de personas, como de la severa restricción para este tipo de eventos sociales.
Aparentemente a los dueños del local no les interesó nada la posible propagación del coronavirus, ellos son los que deberían responder primero a las autoridades sobre esta tragedia .
Según versiones de medios de comunicación nacionales, es posible que la discoteca haya tenido autorización de la municipalidad del distrito para este evento fiestero, sin embargo no se ha confirmado.
Por parte de la policía, han desmentido que hayan usado gases lacrimógenos como se ha pretendido hacer creer a la población.
Esta tragedia nos deja nuevamente evidencia de cuán inmadura es nuestra sociedad, jóvenes que no les interesa contagiarse o contagiar a otros.
Y en el caso de los organizadores de la fiesta, no les interesó que la gente se contagie del COVID-19, tampoco quebrantar el estado de emergencia, peor aún para salvar responsabilidad de tamaña tragedia, adujeron una acción completamente prohibida por parte de la policía, usar gases lacrimógenos. Estos sujetos deben terminar presos y por un largo tiempo.




