EDITORIAL. Oponiéndose a la PTAR

Existe mucho desconocimiento acerca de la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR). Este desconocimiento o mala información a la que probablemente hayan llegado a estar expuestos los ciudadanos del distrito de Santa María del Valle y en especial su alcalde,  pone en peligro la viabilidad del proyecto.

Como es usual en nuestra sociedad y a pesar de estar en la época de la tecnología, aún nos dejamos llevar y manipular por opiniones o chismes sin sustento alguno. Acá pretendemos aclarar brevemente el punto. Sabemos que nuestros ríos, lagos y mares están contaminados por las descargas de residuos arrojados tanto por viviendas, industrias, así como también explotaciones mineras, agrícolas, ganaderas y muchas otras. Todos sabemos la esencial importancia que tiene el agua para todos los humanos. Entonces, debido a que se ha roto el equilibrio ecológico para albergar vida acuática adecuada, nuestras fuentes de agua necesitan ayuda para absorber y neutralizar la carga contaminante.

Nuestros ríos ya están contaminados, ni qué decir del río Huallaga. Si queremos recuperar la flora y fauna que alguna vez albergó, es necesario limpiar toda la contaminación existente en el río. Pero penosamente, el Huallaga no lo puede hacer solo, debido a que el nivel contaminación es demasiado grande. La única forma de limpiar esa contaminación es hacerla mediante una planta de tratamiento. Ríos como el Támesis en Londres, el Rin en Alemania, fueron rescatados de la muerte biológica mediante plantas de tratamiento de aguas residuales y una rigurosa prohibición de contaminarlos, hoy, peces, focas y hasta ballenas, circulan sus aguas.

Huánuco, siendo un predominantemente agrícola y en especial la zona Chunapampa, debería de dar prioridad a la desintoxicación del Huallaga ¿no cree? Ya se dispone del dinero, que es lo más complicado conseguir, ahora solo falta el apoyo de la población.

Las municipalidades de Huánuco, de Santa María del Valle, de Churubamba deberán de sumar sus esfuerzos, dialogar con sus vecinos y buscar una salida para no perder este millonario préstamo, que permitirá mejorar la calidad de vida de los habitantes y devolverle la vida a nuestro querido Huallaga.