Entendemos que los estragos de la pandemia ha afectado a muchas empresas e instituciones. Las más pequeñas han sido las más golpeadas y sin embargo, a pesar de ello estas se han tenido que adaptar o, por otro lado, sufrir un destino más cruel como el desaparecer.
Dicho esto, las empresas grandes y con mayores recursos también han hecho lo propio, pero la calidad de sus servicios ha disminuido en muchos casos.
Pareciera que estas empresas, de servicios sobre todo, se estarían aprovechando de esta crisis para seguir cobrando igual o más incluso, por los deficientes servicios que brindan.
Nos referimos a las empresas de telefonía móvil como también a la proveedora de electricidad en la región Huánuco, ya que las incidencias en la continuidad del servicio aumentan de manera alarmante.
Pero por otro lado, estas empresas no se inmutan para realizar los cobros de sus servicios aún cuando estos no han cumplido con lo estipulado. Ese es el caso de Claro, Movistar y Electrocentro, que a la hora de realizar el cobro al usuario poco o nada importa si se brindó el servicio adecuado o no.
Incluso tenemos evidencias de que en el portal de la empresa Claro, cuando uno quiere subir una queja realizada en Osiptel, la plataforma correspondiente no reconoce los datos de la empresa que está imponiendo la queja.
Las empresas de servicio no son las únicas que proveen mal servicio, muchas empresas privadas, como colegios tienen varias quejas en Osiptel, por realizar cobros a padres de familia aun cuando las clases presenciales se habían suspendido por la pandemia.
Otro caso importante es el de Seda Huánuco que es una institución estatal y por ende mucho más burocrática. Por esta temporada tiende a suspender el servicio temporalmente para realizar el mantenimiento correspondiente a la planta de tratamiento debido a la turbidez del agua. Pero el problema está en su poca capacidad de cubrir la gran necesidad existente del líquido elemento a docenas asentamientos humanos y por otro lado, en la urgente necesidad de modernización de sus redes de tuberías, las cuales tienen más de 50 años.




