La historia del Perú está plagada de episodios de traiciones a la patria cometidas por personajes claves que tenían gran influencia para cambiar el rumbo de la historia. Penosamente, ese tipo de miserables han estado o siguen aún en puestos e instituciones muy importantes, siempre prefiriendo el beneficio de una elite y yendo en contra del país y su pueblo.
Ejemplos que hace poco acabamos de ver son Vizcarra y Mazzetti, a quienes les importo un bledo que la vacuna llegara a tiempo a la población, literalmente aún a costa de decenas de miles de vidas, solo con el fin de hacer su negociado con otra empresa.
O como se ha revelado recientemente, que el Tribunal Constitucional de manera descarada e irregular termina concediendo ciertos pedidos descabellados de transnacionales peruanas para liberarlos del pago de impuestos de cientos e incluso miles de millones de soles.
Claro ejemplo de esto es el reciente fallo del Tribunal Constitucional a favor de Movistar liberandolo del pago de 729 millones de soles en deudas a la Sunat, mientras que al pequeño empresario y emprendedor, no le perdonan ni una, es más, si deja de pagar un mes, al día siguiente le cae media docena de fiscalizadores. Con esta acción del TC, los deudores deberán unirse en grandes grupos para iniciar juicios al país y que probablemente terminen en el TC, para que también fallen en contra de Sunat y favor del empresario. Aunque, lo más probable es que fallen en contra del empresario peruano.
Pareciera que para estos funcionarios de Estado, la justicia se ha convertido en un comodity donde el mejor postor tiene mayores opciones de definir su destino. Penosamente, eso no solo se da en el TC, sino también en todas las entidades administradoras de justicia. Siempre habrá forma de salir del problema, o dilatar el proceso.
Otro ejemplo de ellos es el congresista Alarcon, quien a pesar de tener cuatro denuncias constitucionales por haberle robado al país, no le pasa nada y es más, salió elegido congresista. Es un tipo que juega y conoce las leyes y arrincona a los fiscales y jueces.
Asimismo, el infame Hinostroza, que sigue de turistas en España, o como Toledo que disfruta de buen trago en la comodidad de su hogar en los Estados Unidos. Tristemente, el mensaje que envían a toda la población es que para salirte con la tuya y hacer dinero rápido en este país, la mejor forma es volverte funcionario público.
Es sumamente preocupante el sentimiento de rechazo y descrédito que están provocando las instituciones públicas en la población. Eso podría ser un caldo de cultivo para que el ciudadano, cansado de la corrupción, piense en elegir a algún candidato extremista en estas elecciones, o peor aún, que se generen mayores conflictos sociales.




