Es percepción generalizada que la mentira y la política suelen caminar de la mano. Es más, algunos consideran que para ser buen político uno de los requisitos a cumplir es ser buen mentiroso. Penosamente, el término “buen político” se ha corrompido, ya no necesariamente se refiere a la persona preparada, elocuente y bien intencionada, sino, pueden ser considerados también charlatanes, manipuladores y hasta cínicos.
En este último grupo, podrían ser clasificados los últimos gobernantes del Perú. Vergonzosamente, todos ellos ahora son reconocidos por sus escándalos y actos de corrupción. Aunque como “buenos políticos” nieguen haber robado, aun hasta después de ir presos.
Dicen los incrédulos que “la justicia tarda pero llega”. El expresidente Alejandro Toledo Manrique, se fugó a EEUU para evitar la justicia en nuestro país. En tierras gringas, gozaba de una vida opulenta aparentemente con dinero sucio producto del negociado de obras. El “Cholo sagrado” prometió erradicar la corrupción de Fujimori–Montesinos, sin embargo, parecería de fue de ellos de quienes aprendió a robarle al país.
El “chino”, preso por corrupto, se habría llevado oro, dólares y soles al Japón en el avión presidencial. El “cholo Toledo” esperará encerrado en una cárcel gringa, a que su extradición sea aprobada. Es solo cuestión de tiempo antes que comience a cantar como gorrión.
No es de sorprender que la pareja presidencial sea la siguiente en irse presa, según la fiscalía, las pruebas de corrupción son consistentes. Pedro Pablo Kuczynski sería uno de los siguientes; recordemos el mensaje amenazante de la exprimera dama Eliane Karp, si Toledo caía, caían todos.
No nos alegramos de las desgracias ajenas, es realmente penoso. Pero con sus acciones ellos decidieron su destino. Todos los que le robaron y roban al país deberían ir presos. ¿Qué dirá la excongresista Carmen Omonte de la caída de su líder? ¿Lo seguirá defendiendo?
El pueblo espera pronto su extradición y que purgue una larga condena y no en una prisión dorada gozando de todos los servicios, como los que gozan los Fujimori.
Frase:
El término “buen político” se ha corrompido, ya no se refiere a la persona preparada y bien intencionada, sino también a los charlatanes, manipuladores y hasta cínicos.



