El partido Acción Popular dio la gran sorpresa y retornó a la palestra política con sorpresivos triunfos en la urnas a nivel nacional. Ejemplo de esto, en Lima ganó Jorge Muñoz y Huánuco todo parece indicar Locky Villavicencio. Como lo dijimos anteriormente, estas elecciones fueron totalmente atípica por muchas razones, el descontento y desconfianza popular ha sobrepasado todo los límites y muchos de los considerados favoritos no llegaron a ganar.
Acción Popular es el partido fundado en 1956 por el recordado expresidente Fernando Belaúnde, que fue dos veces presidente de la República. En los últimos años el partido resurgió al radar nacional con el candidato a la presidencia de la República Alfredo Barnechea.
El triunfo de Villavicencio es una sorpresa, ya que los candidatos de Solidaridad Nacional y del ARI eran los favoritos a base de la millonaria campaña que desplegaron.
Ahora, al nuevo alcalde le espera una dura tarea, como ordenar el caótico tránsito de la ciudad que debe hacerlo imponiendo el principio de autoridad, que significa poner orden haciendo respetar las reglas y el derecho de los ciudadanos de circular libremente sin las amenazas de ser atropellados o de sufrir embotellamientos.
Como lo señala Pilar Trujillo, la Alcaldía es como una casa y el alcalde es el padre de la ciudad, que debe conducirla con amor, cariño, respeto, ser enérgico y con carácter.
Tiene también que imponer autoridad y orden al interior del municipio, donde la burocracia hace lo que le da la gana. Tiene que evaluar a los cientos de empleados, que conviven con las malas costumbres y con las mafias. No vaya a ser que contrate a personajes que ejercieron gerencias y cargos solo para beneficiarse; de ello dependerá su éxito.
De ser proclamado alcalde, Villavicencio no debe dejarse ganar por la soberbia. Debe aperturar el diálogo con las juntas vecinales,Iglesia, colegios profesionales. En resumen, atender al pueblo que lo eligió.



