EDITORIAL. La discriminación tiene sanción

Dicen que el poder embriaga, emborracha y la congresista Martha Chávez parece tener una resaca interminable, o tal vez tiene complejo de superioridad contra la raza mestiza que nos caracteriza a los peruanos. Y curiosamente, un sector gran popular votó por esta señora, para que supuestamente los represente en el congreso.

Parece que a la señora se le olvidaron sus raíces, que también tiene descendencia mestiza, sin embargo, parece que en medio de su alucinación se cree japonesa. Se olvidó por completo que fueron los votos de los cholos, de los cobrizos, de los provincianos que residen en los conos de Lima a quienes apeló para pedirles su voto.

Sus expresiones racistas contra el expremier Vicente Zeballos son una ofensa para el país, para nosotros que vivimos en esta linda y hermosa tierra, porque todos somos cholos. Independientemente de quien trató de cholo y discriminó, al hacerlo no solamente insulto al 80 % de la población peruana sino también al país de Bolivia.

Por otro lado, la Constitución, en el artículo segundo, señala que todos tenemos los mismos derechos y nadie puede ser discriminado por su origen, raza, sexo, idioma o religión. Siendo Chávez congresista debería saber esto de memoria.

El Código Penal regula la figura del delito de discriminación en su artículo 323°, la cual sanciona con una pena base entre 2 a 3 años de cárcel o con una prestación de servicios a la comunidad.  

Ojalá el Ministerio Público actúe de oficio y realice la denuncia. No podemos permitir que este tipo de conductas pase por alto.