Tendencia de reducción de contagios de la COVID-19 en Huánuco es del 50 %

Editorial. Huánuco, epicentro de la tercera ola

El gerente de Desarrollo Social del Gobierno Regional Huánuco, médico Juan Barreto, ha lanzado una temeraria declaración. Dicha información nos debería llevar a una profunda reflexión y cuidado.

De acuerdo a datos y tendencias que se manejan, Huánuco podría llegar a ser el epicentro de la tercera ola de la COVID-19.

Con esta noticia, tan alarmante, tenemos que duplicar nuestros cuidados y el distanciamiento social. Penosamente, vemos en varias partes de Huánuco, ciudadanos que no toman los cuidados debidos, no utilizan mascarilla o la utilizan mal y, además de eso, demuestran poca empatía para el resto, es decir, no les interesa contagiarse o contagiar. Es bastante penoso.

Hay que tener en cuenta que la situación, desde la primera ola, ha cambiado el panorama. Si analizamos los antecedentes, en la primera ola, esta fue suave, el virus de la COVID-19 no era tan contagioso y agresivo como las nuevas variantes. Por otro lado, la segunda ola fue mucho más agresiva y devastadora para la región, debido a la aparición de variantes, como la brasilera. Ahora, las autoridades nacionales han confirmado la presencia de la variante india, que es una de las variantes más letales y agresivas que existen en el mundo en estos momentos.

Entonces, si la segunda ola ha sido una masacre para nosotros, con la tercera ola no queremos ni imaginarnos lo que sucedería.

Si bien es cierto que en el departamento ya tenemos más plantas de oxígeno, los médicos tienen más experiencia y conocimiento en el manejo de pacientes COVID, también existe el otro lado negativo. Con la aparición de nuevas cepas más infecciosas y letales, actualmente no hay camas disponibles en los hospitales de la región y lo peor de todo, es que por parte de la población existe una cultura muy pobre acerca del cuidado personal y de prevención. Esta soberbia de algunos puede pasar factura a muchos, ya que sabemos que los nuevos virus se transmiten con mayor facilidad en el ambiente y con menor carga viral. El poco cuidado generaría de manera inmediata el colapso de los ya críticos servicios de salud en la región y por consiguiente, más muerte y dolor.

Hay que hacer mucho trabajo de concientización. El trabajo que se realiza actualmente no es suficiente y eso se ve y   aprecia en las calles, debería de ser multiplicado por 100. Ojalá que las autoridades tomen esto en cuenta.