Editorial. Héroes caídos

La pandemia  está castigando y ya ha matado a casi tres millones de ciudadanos alrededor del mundo. Según especialistas, en nuestro país los fallecidos fácilmente podrían llegar a los 300 mil, pero los reportes del Estado difieren tremendamente con esta cifra. Probablemente para ocultar su incapacidad.

Estas dos primeras olas de la COVID-19, han hecho mucho daño a las familias de nuestro país. Todas estas pérdidas de vidas han dejado mucho dolor y vacío. Entre estas víctimas, se encuentran algunos personajes que asumieron roles importantes en instituciones públicas, tal como fuera el gerente de Electrocentro, señor Rubén Hinostroza, el gerente de SEDA Huánuco, Gustavo Palacios. Asimismo, personal médico como el amigo Yuri Condezo, al igual que otra decena de médicos y enfermeras que han fallecido a consecuencia de la pandemia.

Mucha gente sigue haciendo cola para conseguir una cama UCI en todos los hospitales del país. De igual forma, nuevamente la pesadilla de la escasez de oxígeno se hace presente.

Esto es muy preocupante, ya que se habla del inicio inevitable de la que sería la tercera ola de la COVID-19. Las masivas concurrencias a las reuniones de campaña política previa a las elecciones, podrían haber aportado para el incremento vertiginoso de los casos de contagio.

Solo el miércoles, la Diresa reportó 16 fallecidos en las últimas 24 horas, lo cual es un incremento de más del 300 % de un día para otro.

Desde diciembre del año pasado se sabe que la cepa brasileña de la COVID se encuentra en Perú. De acuerdo a las investigaciones, esta cepa no sólo contagia más rápido y a más personas, sino que también es mucho más letal.

Por eso, ahora más que nunca se requiere que las autoridades del Gobierno Regional de Huánuco y de la Diresa cumplan con su trabajo. Durante todo este año de pandemia, no ha habido un trabajo profesional ni planificado, todo ha sido producto de la improvisación.

Ya que tanto el gobernador Alvarado se ha empeñado en contratar funcionarios cuestionados para estos puestos de confianza, que dicho sea de paso, son claves para evitar que más gente siga muriendo, pues ahora que demuestren con hechos que realmente están a la altura de las responsabilidades.