Lo que en un primer momento se ofreció como el más moderno Hospital Regional Hermilio Valdizán de la región, tanto en infraestructura como en tecnología, hoy tiene un futuro incierto. La gestión de Luis Picón se encargó de realizar el proceso de selección con la mayor rapidez posible y con mucho recelo, y no fue hasta que la empresa Obrainsa-Joca, ganara la licitación y se entregara el terreno, que aparecieron los primeros problemas. Fue ahí que el pueblo huanuqueño se enteró de los graves errores existentes en el expediente técnico, como el no haber tenido en cuenta la filtración de agua del subsuelo por encontrarse literalmente junto a la ribera del río Huallaga.
Levantar todas estas observaciones paralizó la construcción por cuatro meses y la contratista consiguió un incremento millonario con la gestión Alva.
La empresa ejecutora no tiene buenos antecedentes, y es que pertenece al grupo mafioso del Club de la Construcción, grupo que está investigado por actos de corrupción a cambio de beneficiarse de jugosos contratos con el Estado peruano, al mismo estilo de Odebrecht.
La denuncia oportuna del Ing. Marco Argandoña en su condición de administrador de la obra, designado por el Gorehco, señala que Obrainsa-Joca ha cobrado casi el 60 % del monto total de la obra, pero curiosamente el avance físico es de solo el 25 %. La ley establece que las cancelaciones se dan en función del avance de la obra, con autorización y firmas del ingeniero supervisor y la conformidad del ingeniero residente, quienes a las finales son los responsables.
La denuncia de Argandoña es indirectamente a la gestión del exgobernador Rubén Alva, quien suspicazmente habría autorizado los pagos, nos preguntamos ¿con qué intención? Es por esta razón que ayer el actual Consejo Regional ha declarado persona no grata a Rubén Alva junto a su vicepresidenta.
Preocupa que esta empresa siga solicitando otros adelantos, a pesar de tener un retraso considerable y sin justificación. Aparentemente, estaría buscando es que se le intervenga para luego ir a un arbitraje, y buscar la manera de “transar”.
De cualquier forma, la actual gestión del Gobierno Regional tiene un arduo trabajo para hacer respetar el contrato y exigir a la empresa Obrainsa-Joca a que cumpla bajo la advertencia que se va a ejecutar las cartas fianza.



